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Algunas compras en Europa + ¡se viene feria!

Día de compras en Londres. En la esquina, dos de mis objetivos: Primark y Next, ambas tiendas sobre Oxford Street.
Los antejos son de River Island y los pagué 10 libras ($210).

Hacer este post no es nada simple por varias razones:
1) Compré mucho;
2) Por ser tanto no recuerdo todo;
3) Selecciono algunas cosas porque si no termino mañana entre editar las fotos y escribir.

En la actualidad, si viajamos es inevitable no comprar. Los precios que tenemos en nuestras vidrieras rozan la fantasía y afuera, tanto en marcas low cost como en otras de segmento medio, encontramos tal cantidad de variedad y calidad con precios coherentes que dejar pasar esa chance está fuera de discusión.

Viajé con muy poca ropa pensando que en Londres arrasaría con todo pero mi día full compras tuvo como epicentro a Primark donde pasé unas tres horas. Luego crucé de un salto a Next y tuve que volver al hotel porque teníamos un encuentro con amigos. Otro día, de pasada, compré los anteojos de la foto y unos zapatos que tenía agendados; pero no pude ver todo lo que hubiera querido. 
La tristeza (!) duró poco ya que Madrid puso en mis oídos "Living la vida loca" de Ricky Martin y el día dedicado a las compras fue una fiesta. Como mi hotel estaba en plena Gran Via, rodeado literalmente de todas las tiendas que tanto nos tientan, ese día entraba a una marca, salía con bolsas, volvía al hotel, dejaba todo y volvía a salir. Creo que hasta califica de deporte olímpico y me gané la medalla de oro. Así fue que estuve 4 horas en Primark (tiene 5 pisos), una hora en Zara, otra hora en H&M, un rato en Mango y el resto del tiempo en varias tiendas del Grupo Inditex.

Si van para Europa mi consejo principal es que antes de entrar al probador con mil prendas, elijan varias para probar el talle. Sabiendo eso, después sólo basta con elegir otras cosas sin necesidad de probar ya que los talles no cambian según la tienda sino que son todos iguales donde quiera que vayas. Algo que sería ideal imitar por estos lares, ¿no creen?
Otro consejo: tengan una lista previa. Todas las marcas cuentan con sitios online y aplicaciones para el celular y allí se puede revisar la colección entera. Yo capturé con mi celular muchas de las cosas que quería y, cuando el tiempo apremiaba, entraba rápido a la tienda e iba directo a mi objetivo.

Ahora viene la mejor parte: ¡compras! Algunas de las cosas que me traje a casa son:

Primark: 5 libras ($105). Estaban de liquidación.

Primark: 12 libras ($252)

Primark: 10 libras ($210)

Next: 28 libras ($588)

River Island: 25 libras ($525)

Zara: 40 euros ($700)

Le amo así que me dejé tentar. Las compré en el local de Nickelodeon en Londres (no recuerdo el precio).

H&M: 50 euros ($875). No es regalada pero es parte de su Colección Premium.

Primark: 5 libras ($105)

Primark: 5 libras ($105)

Primark: 30 libras ($630)


Zara: 70 euros ($1225)


H&M: pantalones cigarette estampados, ideales para la oficina = cada uno a 13 euros ($210). Me traje seis.

Salvo los primeros zapatos de Primark que estaban de liquidación, todo el resto tiene precios de plena temporada. Es decir, el tapado de Zara a $1225 tiene el máximo precio que podría tener en la temporada; y acá nos encontramos con algo similar a $3000 o más. Todo lo que vieron luego va a bajar sus precios a la mitad... es de no creer. 

Hay más cosas entre ropa, accesorios y maquillajes, pero eso lo verán en un próximo post. 

Atento a que de seguro quedaron con ganas de comprar a buenos precios, las invito a mi próxima feria de ropa. Será el sábado 7 de mayo en el lugar de la última vez, un local sobre Av. San Martín casi Chorroarín. Sé que no es super céntrico pero tenemos el local a disposición, con baño para que se prueben lo que les guste y con mucha, pero mucha ropa. La próxima semana haré post con el detalle de lo que podrán comprar ese día pero, por ahora, un mínimo adelanto:

Calza tipo pantalón (Cher) = $150
Talle L

La tela es gruesa

Vestido sin uso (Allo Martínez) = $200
Talle M/L

Remera sin uso (Yagmour) = $100
Talle M

Blazer sin uso (sin marca) = $150
Talle M/L

Botas con muy poco uso (Prüne) = $300
Talle 38
Botas de lluvia con muy poco uso (Perramus) = $250
Talle 38/39

Tengo de todo y lo vendo porque muchas cosas las compré de forma impulsiva, a otras no les di el uso que pensaba y también porque me falta lugar en casa. Armé una valija repleta de jeans, pantalones de vestir, camisas, sweaters, abrigos, carteras, accesorios, zapatos, botas... en fin, hay de todo.

La dirección exacta se las doy la próxima semana pero sepan que la feria abrirá a las 11 y terminará a las 14. Recuerdo la feria pasada que estaba terminando de preparar todo con Diego y muchas de ustedes hacían fila en la puerta esperando por la apertura. ¡Cómo me divertí ese día! No sólo mi ropa pasa a buenas manos sino que también nos conocemos y charlamos un poco.
Espero nos volvamos a encontrar ♥

¡Feliz fin de semana!

PD1: No hago reservas. 
PD2: Si sos amiga mía, no me pidas que te guarde algo, jaja! Me comprometés ;)

Compañeros de aventuras

Mientras Diego se probaba ropa en un local de Madrid, yo aprovechaba de posar con mis borcegos Lola by Bel Carril

Hablar de zapatos en este blog es algo bastante usual. Cuando pensaba en el post de hoy, en cómo introducirlo, la primera idea que tuve fue que los zapatos son nuestros compañeros de aventuras. Cada elección que hacemos (inclusive cuando compramos pantuflas), está enmarcadas en alguna ocasión particular. 

"Quiero este par para estrenar el sábado"
"¡Se casa mi amiga! Necesito unas sandalias divinas para combinar con el vestido"
"Con el frío que va a hacer allá mejor elegir un modelo de suela de goma"
"¿Viste qué hermosas esas botas? Me gustan para llevar a la oficina"

No se trata de excusas para comprar sino del vínculo inmediato que hacemos entre el calzado elegido y determinados momentos de nuestra vida. Claro, muchas de esas elecciones luego aparecen en más de una ocasión; pero el primer flechazo va de la mano con una experiencia a futuro.

Cuando me reuní con Belén, la diseñadora tras los pares de Bel Carril, le dije que elegía el borcego Lola porque sabía que le sacaría el jugo durante mi viaje a Europa. Y no me equivoqué ya que la aparente primavera londinense fue más parecida al otoño y esos borcegos fueron mis compañeros de caminatas al abrigo del frío y la lluvia. También me di el gusto de usarlos sin medias (ya saben que no me gustan las medias en invierno) y aún así pasaron la prueba de la comodidad.

Con medias en Madrid

Sin medias en Londres

Bel Carril como marca nace en el año 2013. Belén es Diseñadora de Indumentaria y tiene experiencia en visual merchandising, organización de desfiles y puesta a punto de campañas. Durante dos años hizo un curso de confección de calzado y mientras lucía algunas de sus creaciones en la puerta del colegio de una de sus hijas, una mamá con buen gusto le preguntó de qué marca eran sus zapatos. Así fue como empezó, de a poquito, a diseñar para vender y el negocio fue creciendo en conjunto con su nueva vocación. "Encontré el momento justo para arrancar", me dijo durante nuestro encuentro, y nada es más cierto y más feliz que abrirle las puertas a una nueva actividad que nos complementa y nos renueva las energías.

La nueva colección se luce en la fan page de Bel Carril en Facebook

Otoño/Invierno 2016

Otoño/Invierno 2016

Su fanatismo por los zapatos y la diversión que le provocaba hacerlos decantó en su marca que hoy comercializa por Tienda Nube, en su casa con cita previa y en algunos locales multimarca.
Belén me contó que para diseñar se inspira en las revistas de moda. Un look completo, un tapado o un viaje pueden transformarse en una idea que luego se cristaliza en un zapato.
Para esta temporada el eje está puesto en las botas. Taco alto, taco bajo, con apliques, con detalles del pie al descubierto... botas y más botas, para todos los gustos. Y esta elección no es porque sí: Belén diseña pensando en una mujer que no para, con muchas actividades durante el día; una mujer que no le escapa a la tendencia y que pone la mirada en los zapatos, tanto para destacarse como para sentirse cómoda.

El celular de Belén me muestra el primer par que diseñó: un modelo de rafia, combinado y con taco alto. 

Como les mencioné más arriba, Bel Carril cuenta con su tienda online conectada a Mercado Pago y con envío gratuito a todo el país. Si buscan una atención personalizada, la zona es San Isidro y en su casa Belén acepta todas las tarjetas y hasta 3 pagos sin interés. Para concertar cita tienen que enviarle un mensaje privado a través de la fan page de Facebook.

¿Quieren ver más modelos de la nueva colección? A continuación las fotos:









Espero que les haya gustado la marca y agenden un auto-regalo: ¡el frío lo amerita!
Las leo durante la jornada, abrigo y botas mediante. ¿No es genial que por fin el calor se haya despedido? Me encanta esta época del año ♥
¡Buen miércoles!

De vacaciones por Europa (parte III). Hoy: Londres


¡Hola a todas!
Lamento haber demorado la vuelta al blog pero entre que sigo en sintonía de viaje y que estoy llena de fotos, preferí tomarme unos días extra para preparar un post con la dedicación que ustedes se merecen.

¿Qué tal estas semanas? Sé que en Capital estuvo lloviendo más de lo imaginado y que el otoño finalmente decidió quedarse entre nosotros.  ¿Cómo van llevando la rutina? Es increíble que ya casi estemos pisando mayo... ¡¿cuándo pasó esto?! Recién me estaba despidiendo de ustedes y deseándoles Feliz Navidad. Con mis vacaciones pasó lo mismo: ya estoy de nuevo en casa luego de haber soñado con el viaje durante varios meses. Pero estoy muy contenta, debo confesar. Me encanta volver al hogar, a mi cotidianidad y a no tener que caminar todos los días por más de 5 horas. Eso es lo que pasa cuando viajo a Europa: se trata de caminar, caminar y caminar. Es la mejor forma de conocer, me queda claro; pero los pies me quedan a la miseria.

Trataré de ser breve con el relato porque entre tantos fotos y texto quizás se queden dormidas. 
¿Comenzamos? Como ya les he contado (y quizás lo habrán seguido por redes sociales), estuve en Londres y en Madrid. El primer destino nos era muy familiar pero el segundo fue completamente nuevo. En el post de hoy les contaré sobre Londres. 

Fue mi tercera vez allí, disfruté de la ciudad y de todos esos rincones favoritos pero no quedé fascinada. Fue como ir de paseo a un lugar cómodo, conocido e ideal pero nada me deslumbró. Lo cierto es que de los 7 días que estuvimos, en cada uno de ellos hicimos algo distinto y siempre apareció una calle, un barrio o un lugar por primera vez. Londres es así: nunca carece de buenos planes.

Querida Londres, nunca podemos negarnos a tu invitación a caminarte y descubrirte.

El día de nuestro arribo fue el cumpleaños de Diego y teníamos reserva en Brasserie Zédel. Este restaurante también cuenta con un bar (Bar Americain) y ambos espacios son de estilo parisino, bien años '20. El lugar es hermoso por dónde se lo mire. Justo esa anoche tocaron música en vivo y aprovechamos de bailar una pieza entre las mesas ♥ Me sentía como en una película.

La foto no es la mejor pero comí un cangrejo que era una obra de arte




En otra oportunidad nos fuimos a Borough Market, un mercado gourmet con múltiples propuestas para comer y beber, paseando por la calle con copa en mano y aprovechando la mayor cantidad de bocados posibles.





Ese mismo día nuestra cita principal era en The O2 Arena, un estadio enorme que convoca tanto eventos musicales como deportivos. Además cuenta con muchísimos restaurantes adentro así que es como estar en una mini ciudad. ¿Y a qué recital fuimos? ¡A ninguno! Teníamos entradas para ver el combate de box por el título de los Pesos Pesados entre Anthony Joshua (el gran favorito y ganador) contra Charles Martin. Me encanta el box así que fue una experiencia única.

El único problema fue que la pelea principal duró sólo 2 rounds. Por suerte llegamos temprano así que vimos cerca de 7 peleas anteriores y tuvimos box por largo rato.

En otra de nuestras jornadas, Diego tuvo la idea de tomar el ferry para inventarnos un paseo por el Támesis. La nave en cuestión es un trasporte público que se paga con la Oyster Card (como nuestra SUBE) y que te lleva por varios puntos de la ciudad. Como nos habíamos perdido la chance de ir en un tour, nos subimos a este colectivo acuático (!) y bajamos en una de sus estaciones. De esta forma pudimos encontrar un nuevo punto de la ciudad que nos encantó: Cannary Wharf




Esta zona es super moderna y acá se encuentran muchos edificios de oficinas además de algunos shoppings. También se puede llegar vía subte pero el paseo en ferry fue de lo más hermoso, sobre todo al volver apreciando las luces en plena noche londinense.

Aunque siempre decimos que en el próximo viaje a Londres sí o sí tenemos que visitar Bath (y también es una de las frases que usamos como excusa para volver), nuevamente no cumplimos con el plan pero sí nos fuimos de paseo a Oxford. Todo allí es muy Harry Potter -no soy fan de la película pero gran parte se filmó ahí-, parece detenido en el tiempo pero no por eso antiguo. Cada esquina es digna de postal: desde las calles fuera de la terminal de trenes hasta los bellísimos jardínes de la Universidad de Oxford.







Londres no tiene una gran oferta gastronómica. A ver, no me malinterpreten: tiene muchos lugares para comer y muy bien pero no cuenta con platos fuertes propios salvo el pie (algo similar a un pastel de papas) y las hamburguesas. Sin embargo se nutre de varias culturas y por ello sobran las opciones para probar menúes de diversos países.

En el plato de Diego, un pie de carne. Yo fui por la hamburguesa. Esto fue en uno de los tantos pubs que se encuentran en la ciudad.

Un postre que merece un cuadro a pocas calles de Harrods.

Mi Fast Food favorito en todo el mundo: Wasabi. Siempre como sushi pero hay otros platos japoneses (fríos y calientes). En esta oportunidad nos sentamos en el local de Piccadilly Circus.

Nunca falta la comida italiana. Pesto y Bolognesa, esas fueron nuestras salsas. A pasitos de Oxford Street, en la esquina de Primark.

Delicias dulces en el mercado de Camden (visita obligada si van a Londres).
Comida griega en Bayswater: Kalamaras

Grind: fabulosos tragos en pleno Shoreditch.

A nivel fashionista, la frutilla de todo el viaje estuvo dada por el azar que nos llevó caminando a dos lugares que no conocía: el Victoria and Albert Museum y la National Portrait Gallery. El primer museo es una belleza y contiene toda una sala que retrata la historia de la moda según las décadas del siglo XX y la ropa que se usaba en cada período. Amé los años '20 y los '30, tan femeninos y sofisticados.






El segundo museo cuenta la historia a través de retratos de personajes famosos de todas las épocas. Además presenta muestras especiales cada año y justo estaba la exhibición por los 100 años de la revista Vogue. Por desgracia no se podían sacar fotos pero pude ser testigo del camino recorrido por la revista observando sus tapas, fotos no publicadas, páginas de varios de sus números y videos. 
Un deleite.

Charlotte Rampling en sus treintas. Esta y otras fotos se observan de forma gratuita en el museo. Lo único que se paga es la entrada a la exhibición especial.


Hasta aquí el recorrido por Londres. Demasiado resumido para mi gusto pero ya de por sí es un post muy largo y entiendo que hoy, si bien vale el contenido, es el tiempo el que escasea.
Espero sus comentarios, preguntas y opiniones ☺

¡Nos leemos por acá!