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Cuando el lookbook te saca las ganas de comprar

Lookbook Portsaid AW20

Una de mis actividades preferidas al comienzo de cada temporada es entrar a los lookbooks de cada marca y ver, prenda por prenda, qué es lo que proponen para los meses venideros. Además de hacerme una idea general de lo que estará de moda en materia de colores, tipologías y géneros, también aprovecho para agendar favoritos y ver en detalle la ropa. Las campañas también me gustan pero las considero poco confiables porque están adornadas con el contexto de la foto, los rasgos de la modelo, la edición y también la decisión -de la productora de moda- de combinar unas prendas con otras. En cambio, en el lookbook es todo un poco más "crudo" y neutro y depende de nosotras visualizarnos con algo y adaptarlo mentalmente a nuestro cuerpo y a nuestro estilo.

Lookbook CHER. AW20

Hace tiempo ya que los lookbooks se modernizaron. Se han incorporado elementos en la foto (muebles y columnas), contrastes de colores entre el piso y la pared; se han dinamizado las fotos al subirlas como micro videos de la prenda en movimiento y se ha jugado con los tamaños de las fotos siendo algunas más grandes que otras. Por ejemplo, en páginas como ASOS tenemos la chance de ver un video en movimiento y a nivel local, Jazmín Chebar utiliza la Realidad Aumentada (RA) para mostrarnos un pantallazo 360° de la ropa.
Quizás el lookbook parece un terreno aburrido para generar identidad de marca pero para mí es todo lo contrario ya que una vez que vimos cuál es el leit motiv de la temporada, tenemos la necesidad de ir derechito a la parte donde se nos muestra cómo está integrada la colección. Es igual a ver ropa en una revista de moda y después chusmearla en la tienda: claramente no se ve igual y desde ya que tenemos que comprobar si nos identificamos con ella o no.

Anoche descubrí que la nueva colección de VER estaba en la web e inmediatamente fui a ver las novedades ya que se trata de una marca que me ayuda con básicos para el día a día, sobre todo en materia de saquitos de entretiempo y remeras mangas 3/4. De primeras me gustó la página de inicio porque continúan reforzando el concepto de "mujer real" y eso se agradece. Al final del día preferimos ver cómo le queda la ropa a una amiga más que a una modelo, no? La identificación es más simple y también más rápida.

Parte de la portada de la web de VER (colección AW20)

El problema fue cuando entré al lookbook porque después de un par de fotos lo único que se me vino a la cabeza fue "¿en qué estaban pensando?". Voy a aclarar algo: mi queja no está en las mujeres de las fotos sino en aquellos que tenían que cuidar los detalles porque, más allá del concepto/pilar de la marca, todas queremos ser nuestra mejor versión y lo que vamos a buscar son fotos profesionales (salvo que se aclare lo contrario. Por ejemplo: "este lookbook fue fotografiado por sus protagonistas como forma de ser aún más reales"). Y si nos salimos del rol de cliente y nos metemos en el rol de marca, vender es nuestro objetivo final SIEMPRE así que todo suma -o resta- en ese camino.

1. ¿Está aburrida?
2. ¿Por qué tiene el pelo en la boca?
3. ¿La despertamos?

1. Entiendo que es la sombra pero ¿no parece transpirada?
2. ¿Por qué no se le ve la cara?
3. ¿Está enojada?

Tres casos de prendas que no se entienden.
En las fotos 1 y 3 se nota que la camisa no es el talle de la modelo. Ella parece petite y, si lo es, esas camisas tan grandes hacen que se pierda adentro.
El caso 2, ¿no da la impresión de que es un mono? Pues no, es una camisa.

Si revisan el lookbook van a encontrar más ejemplos como fotos con los ojos cerrados (y no deliberadamente), talles que no van o peinados que no ayudan. Insisto en que la crítica va directo al estilismo de las fotos y no a las mujeres que están en ellas. Es obvio que no son modelos -al menos la mayoría- pero para eso hay todo un equipo que se ocupa de prepararlas, arreglarlas y, en última instancia, elegir las mejores 4 fotos de las cientos que les deben haber sacado.
Ojo, quizás la maniática soy yo, es una posibilidad; pero lo que me da bronca en realidad es que estando tan presente y siendo tan fuerte la presencia del comercio online, ¿cómo puede ser que no se cuiden ciertos detalles? ¿a ustedes les importa o les da lo mismo?
Para mi el lookbook debe inspirar tanto como las fotos de campaña. Actualmente la compra es más racional que impulsiva así que todo lo que pase por nuestros ojos tiene que ser atractivo. Si además tenemos presente el tema de los precios (blazers 100% poliester a $6000, por ejemplo), con mayor razón quiero una web que me muestre todo lo mejor... y más. Vender una historia es el puntapié inicial para que hoy retengamos a una marca en nuestra cabeza así que si vamos a abrir la billetera y cargar los números de la tarjeta de crédito, entonces es justo pretender que exista un todo armónico y no por partes. 

¿Cómo compran hoy?
¿Qué los atrae y qué los aleja?

¡Buena semana corta! ☼

Zara y sus novedades para Argentina



Cada vez que estoy por viajar hago un research de lo que me gustaría comprarme una vez que llegue a destino. Es algo que disfruto porque las vacaciones implican muchas cosas y salir de shopping encabeza mi Top 3 de actividades preferidas. 
El proceso es siempre el mismo: un par de meses antes me bajo las aplicaciones de las marcas que me gustan y voy revisando qué hay de nuevo, qué es lo que probablemente encuentre en rebaja y cuáles son las tendencias que se repiten como para saber comprar algún que otro ítem que vaya a estar de moda esa temporada. Hago capturas de pantalla, armo carpetas según cada marca, comparo precios y agendo direcciones en base a dónde voy a estar alojada. Un pasatiempo hecho y derecho.

Como ayer fue un domingo de esos a pura fiaca (un poco porque el sábado estuvo movido y otro poco porque el clima no se decidía entre calor hostigante y tormenta eléctrica), bajé la app de Zara a mi celular y lo primero que me sorprendió es que se loggeó directamente a Zara Argentina. Si ustedes son seguidores de la marca seguro sabrán que esa opción nunca había estado disponible. Lo más cercano en la región era Zara Chile y ahí podíamos tener una idea de qué prendas iban a verse en nuestros locales; pero parece que el romance online entre Zara y nuestro país ya comenzó y hoy tenemos la opción de ver todo lo que se está vendiendo y en pesos.



Tanto la app como la web son fáciles de usar y a nuestro favor contamos con varios filtros, entre ellos el precio de las prendas. Una buena forma de buscar qué regalarnos pero cuidando el presupuesto con el que contamos.

Me lo compré la semana pasada ♥

Como estaba tan sorprendida por la novedad no presté atención a la pantalla principal. En la web es la foto que encabeza este post y en el celular es la siguiente:



¿Shop Online coming soon? ¡Me caigo y me levanto! Finalmente Argentina contará con shop online lo que beneficiará al resto del país porque ahora tendrán la oportunidad de acceder a las colecciones de la marca desde la comodidad de casa y en un par de clicks.
Esto responde al plan de ampliación de ventas que Inditex (dueña de Zara, entre otras marcas) presentó a fines de 2018 con el objetivo de que todas las marcas del grupo se puedan comercializar online, más allá de que se cuente con tienda física en cada país. La novedad responde al futuro del retail ya que cada vez menos se irá a la tienda de compras y probablemente sólo lo hagamos para probar como nos queda la ropa y luego terminar de decidir en casa, con el celular en mano o la notebook sobre la cama. Por estos pagos nos cuesta pensar en ese tipo de modalidad de comercio porque el hecho de "salir de compras" es un paseo culturalmente instalado pero es necesario ir cambiando nuestra mentalidad por varias razones: primero que nada, la comodidad; luego el hecho de que las tiendas físicas implican demasiados gastos que no se podrían sostener si la gente deja de visitarlas; y finalmente por una cuestión ecológica ya que se ahorraría en energía así como en agua. Suena raro quizás pero hacia eso tendemos.

Volviendo a las novedades de Zara, revisando la app me encontré con otro detalle que llamó mi atención: nos podemos suscribir a un newsletter. Probablemente ustedes me dirán que no es la gran cosa, que todas las marcas lo tienen; pero la relación de Zara con Argentina ha sido bastante extraña y siempre nos sentimos un poco atrasados respecto a otros países. Es por ello que el newsletter refuerza los lazos con sus clientes al presentarles novedades de la marca cada semana. Obvio que ya me suscribí.



Finalmente otra joyita para tener en cuenta: la gift card. Aunque esto estará verde hasta que el shop online se concrete va a ser un golazo cuando no sepamos qué regalar o no sepan qué comprarnos. 

Vean lo verde que está que cuando quise saber cómo adquirir la gift card me tiró unas frases en código que no se entienden.


Volviendo al tema de mi próximo viaje estuve comparando precios para ver si conviene comprar acá o afuera. Para eso usé un par de zapatillas como ejemplo y calculé dos tipo de dólar (¡qué moplo es eso!): el dólar turista que suma un 30% de recargo si compramos con tarjeta y el dólar oficial que sólo sirve si vamos con los billetes.
A continuación las zapatillas tanto en Argentina como en Estados Unidos:

Zara Argentina: lo único que se especifica es el precio.

Zara Estados Unidos: como acá sí funciona el shop online, vemos precio, talles, disponibilidad en tiendas y recargos por envío.


Y ahora la cuenta de dólares a pesos:

El primero es el dólar turista, el segundo el oficial y al tercero lo llamo "dólar Zara" porque es el que más se acerca al precio en pesos que se muestra en la web. 

Queda claro que si viajamos y pagamos con tarjeta, las zapatillas salen casi $1000 más; en cambio, si pagamos con dólares billete ahorramos sólo $325. Conclusión: conviene comprarlas acá y más aún teniendo en cuenta que desde enero volvieron las 3 cuotas sin interés con Visa y Mastercard de todos los bancos, de lunes a domingo y para todos los productos de la tienda, sean o no de fabricación argentina.

Algunas de mis últimas compras no están en la web (un blazer celeste en sale, un pantalón de vestir color verde oliva, una camisa de lino color crudo, un vestido negro a la rodilla) pero sí encontré el vestido que está más arriba y unos saquitos de hilo super livianos que son ideales para usar todo el año. No me aguanté y compré dos porque son un comodín y blablabla (excusas infinitas).




Espero que este post les haya gustado y estén pensando en lo que se van a regalar. Los precios subieron, eso es una realidad, pero respecto a muchas prendas del día a día Zara sigue siendo conveniente tanto por el diseño como por la calidad. Bueno, soy fan así que mi visión es bastante subjetiva pero estoy segura que más allá de si aman o no a la marca, algo de cada colección les va a gustar. 
¡Que tengan una gran jornada!

El ocio con fecha de vencimiento



Estar en la ciudad durante enero es algo inesperado. Hace varios años que elegimos este mes para viajar pero 2020 nos encontró con Diego cambiando de trabajo y la imposibilidad de usar días para movernos hacia algún destino. Aunque las vacaciones en Modo Turista son ideales, reconozco que pasar tiempo en casa, tranquila, con Mini y evitando el subte + el calor veraniego es un gran plan. El único problema es que mi mente está programada para calcular "lo que se viene" y eso le juega en contra a la idea de relax. Bueno, no es que ando estresada sufriendo con la rapidez con la que el mes pasa (¡ya estamos en la segunda quincena!) pero lo pienso y eso repercute en varias actividades de mi día a día. Una de ellas es con la que siempre sueño cuando la rutina me agobia: tiempo para mirar series. 

Empiezo con una. Son 10 episodios, 50 minutos cada uno, tres temporadas. Por Dios, si me dedico a verla pierdo horas para ver otra cosa. OK, veo los dos primeros episodios y la dejo para después.

Otra elección. Esta tenía una pinta tremenda (el trailer me había encantado). Empiezo. Menos mal que son sólo 8 episodios y termina. Una hora por episodio. ¿Por qué es tan lento el primero?, ¿se pondrá buena después? Fiaca de seguir. Pausa. Agarro el celular y veo Instagram.

¡Esta parece buenísima! Tres episodios, casi una hora cada uno. Veo el primero completo, está bueno. Hablo con un amigo, le cuento que la estoy viendo y me dice que el segundo episodio es un moplo y que el tercero ni lo va a ver porque leyó por ahí que era malísimo. Nada más que decir, Señor Juez: esta serie quedará para otro momento.

Y así con casi todas las series que pasan por mi click. Estuve pensando cuál es el problema y claro, soy yo. Como estoy pendiente de los días que me quedan de ocio extremo, quiero hacer buen uso de todas esas horas y si me la paso viendo programas largos o aparentemente aburridos, voy a perderme las vacaciones. Ya sé lo que me van a decir y sepan que a veces soy mi mejor psicóloga: tanto pensar en lo que viene y en lo que se va le quita atención a lo que está pasando. Bueno, este post es como una catarsis virtual para leerme cada tanto y reflexionar... quizás.

A pesar de esta locura de hacer play, pausa y stop en menos de media hora sí hubo algunas series que me atraparon desde el minuto cero y por las que dedicaría todo mi tiempo libre a ver temporadas infinitas.

Fleabag. Me encantó y quedé plop cuando terminó la segunda temporada y leí que era el fin de la serie, que así lo quiso su autora (y actriz principal). En esta temporada de premiaciones se está llevando todo y lo bien que hace porque es genial. Los episodios duran alrededor de 30 minutos, la protagonista nos habla (mira a la cámara constantemente contándonos algo o simplemente poniendo caras según la circunstancia) y todos los personajes que acompañan son excelentes. Como plus es inglesa y hay que reconocer que el humor inglés parece menos ficticio que el norteamericano.

You. Con una tercera temporada confirmada para 2021, el encanto de este asesino serial da para más. Acá también está el recurso de hablar con nosotros (más bien habla consigo mismo) pero esta vez como voz en off del protagonista. Al actor probablemente lo reconozcan ya que era uno de los principales en una serie que, para variar, empecé y jamás terminé: Gossip Girl.

Modern Love. Las historias de amor en formato individual me pueden; algo así como Love Actually en versión serie. Son 9 episodios con algunos muy conmovedores y con un guiño final que le suma puntos. Se trata de todas historias diferentes vinculadas al afecto, el romance y los vínculos y parece que habrá segunda temporada así que mejor imposible.

The Outsider. Empezó la semana pasada y HBO transmite un episodio cada domingo lo cual es peor para mi ansiedad porque lo que vi está tremendo y quisiera poder terminar con la historia de un tirón. Jason Bateman actúa y dirige episodios y todo salió de la cabeza del prolífico Stephen King que, como bien sabemos, tiene tanto buenas como malas adaptaciones. Pero esta serie tiene toda la pinta de ser un hit por lo que se las recomiendo.

Como buena fanática de ver películas y series tengo varios servicios de streaming y esto se los aclaro porque hay dos recomendaciones que le pertenecen a Amazon Prime Video. Me suscribí hace unos 5 meses y me gusta la oferta que tiene, sobre todo de producciones propias y de películas ochentosas. Si quieren estrenos recientes les recomiendo HBO GO que además tiene series buenísimas como True Detective, Game of Thrones, Watchmen (es un delirio pero está muy bien hecha), The Leftovers y Big Little Lies, entre otras. Volviendo a Prime Video, les cuento que pueden suscribirse por un mes gratis y luego, si mal no recuerdo, se pagan aproximadamente $250 mensuales.

Y ahora viene el momento donde les pido ayuda. A continuación va el detalle de varias series que empecé a ver y nunca seguí y otras que dicen que merecen la pena pero no sé si conviene empezarlas.

Las que empecé y están en pausa hace meses.

Bloodline. Confieso que acá mentí porque ayer volví a ver los dos primeros episodios pero la había empezado el año pasado. Como los spoilers me seducen, fui a buscar qué tal había terminado y todos se quejaban de que la tercera temporada era un chiste, que debería haber terminado en la primera. Eso me quitó pilas porque parece atrapante pero los episodios son de una hora y si el final es malo, ¿vale la pena seguir?

Dracula. Tres episodios, el primero bueno y el tercero parece que muy malo (es la serie a la que hice referencia al principio). Me gustó la estética y la actuación de algunos personajes pero este Dracula se torna medio inverosímil al llegar al cierre del episodio 1.

Good Omens. Es una comedia con buena crítica en la que un demonio y un ángel se unen para algo que tiene que ver con el Anticristo. Sí, vi el comienzo y no presté mucha atención porque zzzzzz.

Outlander. Pendiente eterno. Recuerdo que hace mil años hice un post similar a este y todos me recomendaban que viera esta serie pero no sé por qué pienso que es aburrida. Acabo de leer que la sexta temporada arranca en febrero... ¿es momento de empezar a verla?

Peaky Blinders. Vi el primer episodio en un avión y digo esto porque en los aviones no duermo y veo todo lo que tenga a mi alcance. A pesar de que era un vuelo largo, no pasé al segundo episodio. No me pareció mala pero tampoco me voló la peluca.

The Boys. La última joya de Amazon Prime Video. Mucha manija a esta historia de superheroes sin corazón de dulce de leche, más bien todo lo contrario. La segunda temporada está en el horno y por más que vi dos episodios no me terminó de conquistar. Es como que estoy esperando algo y nunca llega. ¿La vieron?


Las que parecen merecer que vea al menos el primer episodio.

The Marvelous Mrs. Maisel. No tengo la menor idea de qué trata pero gana premios y renueva temporadas así que entiendo que es buena... ¿lo es?

The Crown. Está en mi lista hace meses y no sé qué hacer con ella. Si vieron la última temporada sepan que Olivia Colman, quien hace de la reina, se luce en el personaje que tiene en Fleabag.

The Politician. Cero idea salvo que un joven quiere ser presidente (!) y hará todo lo posible para lograrlo. ¿La pegué?

The Witcher. La vendieron como la nueva Game of Thrones pero si está Henry Cavill para mí es mala: no sabe actuar.

Me quedan 15 días de vacaciones 100% ociosas y después sólo me conformaré con los fines de semana así que les pido que me den una mano con la elección de las series. Ojalá que alguna de mis recomendaciones les sirva como plan para un buen rato de relax y placer hogareño.
El tiempo es oro y en algunas cabezas, como la mía, ¡vuela!

Me fui para volver

Una de las tantas obras (bellas) de David Stenbeck

Las idas y vueltas de la vida son reales, no una frase hecha. Tengo varios ejemplos para hablar de esto pero el que me ubica nuevamente en este blog es el que quiero traer a colación.

Llevo alrededor de dos años dando vueltas sobre mi misma; algo así como estar en loop dentro de una etapa donde no voy ni para adelante ni para atrás. Mi día a día ha transcurrido en modo automático aunque, ojo, sin penas profundas ni tristeza insostenible. Por supuesto que la apatía que esto trajo consigo se tiró de cabeza en el blog y por eso decidí escribir cada vez menos. Luego, habiendo notado que algo no andaba bien, aposté por forzar un cambio y a partir de ello nació la idea de mudarme a otro blog: uno nuevo, con mi nombre y apellido como para reforzar la identidad que tenía dormitando. ¿Vieron cuando algo no tiene que ser y uno lo quiere meter a como de lugar? Bueno, así se gestó ese blog. Los detalles me los guardo pero lo que sí les puedo decir es que no habiendo visto la luz ya lo sentía ajeno. Siempre un palo en la rueda (más externo que propio) y cada vez más lejano, aún antes de tener la chance de hacerlo mío y abrazarlo, como pasó desde el día uno con Desde el Vestidor. 

En un año escribí 11 posteos, menos de un post por mes. Algunos los disfruté y otros salieron porque sí, para justificar la inversión de dinero y tiempo en un blog que tenía la tarea de hacerme reconectar conmigo misma. El diseño es moderno, está en Wordpress que es LA plataforma según muchos y tiene varias categorías como para que escriba de cualquier cosa pero, sin embargo, parece de otra persona. Sintiendo esto entraba cada tanto a chusmear Desde el Vestidor, con su diseño estático pero más vivo, con la simpleza de Blogger que además de ser intuitiva (es escribir, poner fotos y publicar) tiene un cierto encanto vintage; y con todos mis posteos, desde el primero en 2010 hasta el último anunciando, con bombos y platillos, este nuevo gran comienzo en mi vida digital.

Días atrás, motivada por la energía que mágicamente (!) suele regalar el comienzo de cada año, me puse a pensar qué hacer en general y decidí ponerme en movimiento. Ya pasó demasiado tiempo de decir "me merezco un poco de fiaca" y es el momento de activar. Tengo una lista de pendientes que no es demasiado compleja de realizar pero tiene muchos postergados. Con orgullo puedo decir que uno de ellos lo cumplí hace poco y otro, quizás dentro del TOP 3 de más importantes, lo estoy llevando a cabo al escribir este posteo y darme la bienvenida a este blog retro pero absolutamente mío. Le voy a dar una lavada de cara en el corto plazo (cambiar la bio, el texto de presentación, el diseño) pero acá me quedo a compartir todo lo que salga desde mi vestidor interno. 
Al final me fui para volver pero ¡qué gusto da volver a aquello que amamos!



PD: www.aninkatokos.com seguirá vivo por unos meses pero sin actividad (de tanto en tanto iré copiando esos posteos a este blog para que también sean parte de este espacio).