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¡Nuevo blog!



Ustedes saben que hace mucho tiempo que no pasaba por acá y la razón era que sentía que "el vestidor" me quedaba chico. Con el paso de los años mis intereses se fueron ampliando y hablar sólo de moda me resultaba acotado y así como todos cambiamos a través del tiempo, también lo deberían hacer los espacios virtuales que ocupamos. Así fui madurando la idea de dejar este blog y abrir uno nuevo, algo que concreté el 1° de abril. 

Desde el Vestidor seguirá existiendo pero como una sección más aunque esta web no cerrará sus puertas ya que acá puedo volver a posteos de junio de 2010, el mes en el que empecé a escribir, y pasar por otros años donde se incluye gran parte de mi vida: viajes, casamiento, proyectos nuevos, experiencias y compras, claro está ☺

Los espero en Aninka Tokos, esta web que lleva mi nombre y se nutrirá de posteos de los más variados que espero compartir con ustedes, tal como lo venimos haciendo hace tantos años.

¡Nos vemos por allá!

Desiderata y su shop online: debut y despedida



¿Qué tendrá que ver este bollo de papel en el post del día? Pues bien, sirve para que se den una idea de cómo recibí mi compra en Desiderata, salvo que en lugar de un papel se trataba de una camisa blanca.
Vamos con el relato de la anécdota. El 1° de mayo me llegó por mail el aviso de que Desiderata tenía rebajas online y me tenté rápido ya que tenía en vistas una camisa cuya versión web resultaba atractiva. Una prenda que no resaltaba por su originalidad pero justamente buscaba un modelo tradicional y cómodo.

Camisa Net Low Buddy (actualmente a $888 por el Hot Sale. El precio original es $1480 y yo la pagué $1110).

Lo primero que pensé es que si al momento de retirarla me gustaba mucho, de seguro la iba a comprar en rojo y también en negro. A las que nos gusta la pilcha (!) sabemos bien que encontrar algo que nos resulta funcional implica sumarlo en otros colores, siempre y cuando el precio acompañe; es decir que Desiderata tenía una posible compra de dos prendas más siendo esto algo importante en una época de poca creatividad y precios tremendos.

Claramente a la marca no le interesa fidelizar clientes y es probable que manejen su estrategia de cada temporada obviando la planificación y tratando de vender lo más posible sin prestarle atención a aquello que hace que una marca sea una marca: el vinculo con las personas. Y les digo esto porque lo comprobé ayer, día en que retiré mi compra en la sucursal de Av. Santa Fe. 

Cuando la vendedora -muy atenta ella- trae mi pedido, de una bolsa transparente se desmaya una camisa hecha un bollo y llena de arrugas. "¿Es esta tu compra?", me dice, a lo que yo respondo que sí pero que eso es un acordeón (sic) y no iba a llevármelo así. ¡Por supuesto que esa NO debería ser mi compra! En la actualidad, la experiencia online tiene que ser tan buena o aún mejor que la experiencia en la tienda física. A nivel internacional, las marcas están buscando que el shop online supere a la compra in situ y la tienda, en un futuro no muy lejano, obrará de espacio de exposición de las prendas que luego el consumidor comprará desde la web. 

¿Quieren que les sume un par de frutillas a la torta? La primera de ellas viene en forma de mancha ya que la camisa en cuestión tenía una parte amarillenta en la zona de los botones (y las vendedoras me dieron la razón... ¡menos mal!). La segunda nace gracias a la gran idea de la cajera de invitarme a que vaya a otra sucursal para que busque una nueva camisa ("parece que en Unicenter la tienen"). Ante mi negativa, con buen tino me propuso preguntar ella y mandarla a pedir. 

Yo contaba con poco tiempo y en ese momento con pocas pulgas por lo que finalmente acepté llevarme la bendita camisa en color negro y un talle menos. Al llegar a casa me la probé y comprobé que se trataba de un trapo infame que como mucho debería costar $300. Una lágrima.

Ni en la web se ve linda :(

He perdido $1100 pero gané la certeza de que jamás volveré a comprar en Desiderata, ni online ni en local. Que quede este post como testigo de mis palabras (?). Espero que nunca les pase el recibir una compra como si se tratara de un descarte, manchas incluidas. Nunca me había pasado algo así y realmente quedé sorprendida e indignada con la situación. ¿Cuál es el servicio post venta que pretenden tener si nuestro primer contacto con la compra es una vergüenza?

Hablando de experiencias online, por suerte existen marcas que son la otra cara de la moneda. Un poco antes de realizar esta compra olvidable, me tenté con una carterita de Jackie Smith. Andaba buscando un modelo pequeño, en negro, que funcionara como comodín en salidas que requerían estar un poco más arreglada de lo normal. La que tenía era monona pero de cuero sintético y el uso le dejó secuelas por lo que mi idea era invertir y no pichulear. Así fue que encontré la cartera Agatha y en un rapto de amor propio en la oficina, hice unos clicks y la compré. 

Agatha by Jackie Smith ($4590)

En la web te invitan a que pases a buscarla por un local o que pongas día y franja horaria para que sin cargo te la lleven a tu casa. Elegí la segunda modalidad y un par de días después me llamaron desde la marca para avisarme que podían llevármela antes así que quedamos que sería un jueves a las 11 de la mañana. 

Ese día, cerca de la hora pautada, me llamaron de la empresa de taxis para decirme que en minutos llegaría mi cartera y así fue. Les parecerá una pavada pero la puntualidad en la entrega de pedidos es un bien en escasez por lo que yo ya estaba contenta. La cartera no sólo llegó en su bolsa sino también en la típica caja de Jackie Smith con moño y tarjeta de presentación. A partir de ese momento me transformé en cliente.

Es probable que ustedes me digan que se trata de una marca cara y que estos detalles tienen que estar cuidados. Es cierto, no lo niego, pero volviendo a Desiderata yo les pregunto si acaso será tan difícil hacer una buena presentación del producto; que aún tratándose de una marca de consumo masivo, teniendo en cuenta todos los procesos que hacen a la entrega del producto, quizás podrían destacarse entre su competencia y sumar clientes en lugar de esporádicos consumidores.

¿Ustedes qué experiencias tienen con las compras online? Ojalá ninguna se parezca a la mía con la triste camisa ya que eso nos haría perder la confianza que tanto costó (y cuesta) tener en el shopping online en Argentina.

¡Buena jornada a pleno otoño!

Los casamientos... ¡Ay, los casamientos!



No me gusta recibir invitaciones a casamientos. Bah, no es que no me gusta pero de primeras pienso en aquello que me complica y no en aquello que voy a disfrutar. El ¡¿qué me pongo?! se me tatúa en el cerebro dos meses antes, como un mandato esclavizante donde todo lo que tengo no sirve o no me queda bien. Creo que estoy programada para que, cuando aparecen eventos de este tipo, mis neuronas envíen un mensaje reiterativo de que tengo que comprarme algo nuevo... y así lo suelo hacer. 

Admiro a aquellas mujeres que tienen resueltos sus looks de fiesta en un abrir y cerrar de ojos. Hacen magia con las prendas del guardarropas y siempre aparecen renovadas, no se sabe cómo. Claramente ese no es mi caso y padezco la incógnita sobre qué usar cada vez que recuerdo la fecha del casamiento. Más encima tengo dos: uno a fines de este mes y otro a fines de mayo. ¿Acaso el universo me odia?

A pesar de que paso largo tiempo pensando qué usar, la realidad es que lo resuelvo un par de días antes. Es como que trato de alargar la agonía lo más que puedo en lugar de definir todo de antemano y olvidarme del asunto. Y como les decía antes, siempre recurro a comprarme algo nuevo y así es como acumulo vestidos que, por alguna extraña razón mental, no vuelvo a usar. En tren de confianza admito que con algunos ya no me identifico, otros no me quedan igual respecto de cuando los compré y el resto simplemente me aburre. Pero, ¿no podría igualmente revolver mi placard y armar algo copado con lo que tengo? La respuesta es rotunda: no me sale. Quizás tengo inventiva para el día a día pero para los casamientos me trabo y quedo en "pausa", tildada y carente de toda creatividad. ¿Soy la única a la que le pasa esto?

Hace unos días me compré una cartera negra clásica, de tamaño pequeño y que pienso usar como comodín para fiestas y otras salidas (merece post aparte porque además de bella, el servicio de venta online de la marca es admirable). Creo que esta cartera es lo único que no se verá afectado por el paso del tiempo en materia de eventos ya que los sobres, por ejemplo, para mí dejaron atrás su momento de gloria. Tengo un montón, algunos de buena calidad y otros medio pelo que no sé cómo llegaron a mi vida; pero la verdad es que la gran mayoría me resulta pasado de moda.

Con los zapatos es otra historia. No tengo demasiados pares de taco alto pero me di cuenta que casi todos los que habitan en casa son en colores que no me sirven para cualquier prenda. ¿Por qué no tengo unos stilettos negros? La conclusión es que como no estoy programada para resolver fácilmente conjuntos para este tipo de eventos, termino comprando cosas que luego no puedo combinar con otras. Tantas veces he hablado sobre sumar comodines para los looks cotidianos (el blazer de un sólo color, el vestido negro, el pantalón sastrero, el abrigo de calidad) y me olvidé por completo prestarle atención a la ropa para fiestas. Y así es como llego a este momento de claridad divina donde, más allá de haber encontrado la luz en las respuestas, tengo que salir a comprarme algo para estos casamientos.

Lo que tengo clarísimo es que voy a optar por algo discreto y quiero sumarle medias negras opacas. Días atrás vi un look de Julieta Cardinali que me pareció sentador y elegante y como no busco estar incómoda o demasiado jugada con la ropa, creo que iré en esa línea.

El vestido ni lo tengo en cuenta: es de Evangelina Bomparola y cuesta $28.000

Mis opciones en materia de vestido son todas de Awada. Le soy fiel a la marca para estas ocasiones ya que me suele salvar. El lookbook de la colección Otoño/Invierno 2018 tiene varios modelos que me gustaron. Quizás ustedes me dirán que son demasiado aburridos y que debería ir por algo más llamativo o divertido pero la verdad es que mi estilo es bastante neutro y si usara otra cosa probablemente no lo luciría bien.






También me gustó un vestido de Clara Ibarguren y algunos otros de Rapsodia por lo que la cita tiene que ser en un shopping donde encuentre estas tres marcas (Alto Palermo, por ejemplo).

Clara Ibarguren FW18

Rapsodia FW18

Rapsodia FW18

Rapsodia FW18

¿Cómo resuelven ustedes sus looks festivos?, ¿tienen algún tip para compartir, algo que mejore toda esta experiencia previa?

Prometo que la próxima semana sale nuevo post así no pasa tanto tiempo para que nos volvamos a leer (aunque siempre podemos conversar vía Instagram).

¡Buena jornada fresca!

El charol a nuestros pies

www.thezoereport.com

En algunos casos es charol (cuero lustroso y brillante) y en el otro es un material sintético que lo simula pero, en cualquiera de las dos opciones, esta es una de las tendencias más fuertes que nos trae el próximo invierno. En realidad el charol jamás pasa de moda pero como ya sabemos, se sube a la ola de tendencias cada tanto y por eso lo vemos por todos lados.

www.telva.com

¿Formas de usar este calzado? ¡Todas! No hace falta que describa ideas ni arme collages ya que se trata de un material versátil que queda más que bien en casi todos los looks que se nos ocurran. Claro que hay detalles a tener en cuenta como, por ejemplo, el modelo de calzado que elijamos. Los mocasines son perfectos para vestidos, equipos sastreros y jeans ajustados. Si nos gustan los abotinados, que suelen ser un poco más toscos que los mocasines, entonces podemos pensar en un conjunto relajado y holgado, urbano sin dejar de ser canchero. Y si preferimos ir por las botas, las que son al tobillo o el inmortal modelo Chelsea son la opción indicada para esta temporada.

www.ellahoy.es

Revisando algunas propuestas por estos pagos, me encontré con muchas opciones para tener en cuenta y no necesariamente todas en negro sino en otros colores y también combinadas con un segundo material. 

C'est Fini ($3950 y $4050)


C'est Fini ($3850 y $2950)

Mishka ($5680 😒)

Mishka (a la izquierda: $5640 / a la derecha: $5180 / arriba: $5120 / abajo: $5160)



Ferraro ($2680)

Gekke ($3490)

Guido ($3385)

Prüne (arriba: $3290 / abajo: $3190)
También en cartera by Blaqué ($1790)

Luce linda, ¿no creen?

En mi haber tengo unos abotinados de La Leopolda que no paro de usar y les he sacado el jugo aún en días de lluvia pero también me di el gusto de renovar calzado (!) y compré dos pares que están en esta sintonía: unas botas y unos mocasines con perlas.

Abotinados Gutiérrez by La Leopolda

Las botas son de Massimo Dutti y las compré en Madrid rebajadas al 50%. Las pagué 50 euros ($1250 aprox.) por lo que en temporada costaban alrededor de $2500.

Encontré esta monada en el local de Zara sobre Av. Santa Fe hace dos semanas. El precio es de $1300 y los uso con una talonera de silicona ya que. como con casi todos los zapatos que tengo (salvo los de Guido), me lastimo la zona durante los primeros usos.

¿Sacamos el charol a brillar por las calles de la ciudad? Hay precios para todos los bolsillos así que solo se trata de encontrar la opción que mejor se ajusta a nuestros gustos. 

¡Feliz jornada y nos leemos!

PD: tengo ganas de regalarme estas botas que se suman a dos tendencias: el rojo y el efecto charol. ¿Qué opinan? Creo que quedarían geniales con jeans tobilleros.

Más encima hoy están rebajadas en un 30%... ¡ya fue todo! ♥
Ah, son de Blaqué.

La estampa del momento

Alex de Londres = @thefrugality

Como en casi todas las temporadas, los avances del invierno local y el transcurrir del invierno en Europa y Estados Unidos, nos muestran gran cantidad de ejemplos de la estampa del momento y esta vez le tocó su turno al Príncipe de Gales (lo hablamos acá, ¿recuerdan?). En mi último viaje fui testigo de su reinado ya que aparece en todo: carteras, zapatos, pañuelos, pantalones, vestidos, faldas, abrigos, sacos y hasta boinas. Por supuesto que nos saturaremos de ella en un año y medio, quizás dos, pero lo bueno es que en realidad se trata de un estampado con varios años de existencia por lo que no pasará de moda nunca (aunque sí será tendencia y dejará de serlo una y otra vez).

Pilar de España = @pilar_ohmyblog

Intuyo que para el año que viene compartirá escenario estelar con los cuadros y con la gran idea de combinar todo con todo y no regirnos por la primacía de un tipo de tela o de una estampa. Así me lo confirma Dior en su último desfile (ver acá) que propuso para el ready to wear un juego de colores y estampados con los que es difícil no congeniar.

Dior FW 18/19

Dior FW 18/19

Dior FW 18/19

Volviendo al Príncipe de Gales y a nuestro día a día donde la rutina no admite polleras transparentes como las de Dior, estuve viendo que hay varias marcas nacionales que tienen su versión del blazer con este estampado. La pregunta es si veremos esta tendencia en la calle o si pasará desapercibida, dejando que el abrigo negro continúe siendo la estrella de cada invierno. ¿Notaron que acá, en Buenos Aires, durante el verano lucimos un abanico de colores pero cuando el frío llega nos sumergimos en el negro, el marrón y el gris? 





Yo no puedo hacer alarde de colores: con los años adopté los neutros como favoritos. Me es cómodo encontrar prendas que combinan entre sí y no requieren demasiado tiempo de análisis cada mañana. De igual forma tengo algo de color (una camisa amarilla... ¡qué jugada!) pero claro, todo lo combino con neutros dejando que esa prenda sea la única protagonista.

En base a mi estilo que entiendo puede ser comodín para muchas de ustedes, armé dos collages con el blazer Príncipe de Gales como referencia. Se trata de dos estilos fáciles de adaptar y que permiten sumar a la estampa del momento en nuestro guardarropas.

Primer collage: dos opciones de calzado sin cambiar el resto de la ropa pero aptos para ocasiones completamente distintas.

Segundo collage: ideal para un día de trabajo o una reunión /encuentro formal. Las botas al tobillo en charol también son tendencia.

Y claro que sucumbí al encanto de este saco y me traje uno de Londres. Lo compré en Zara por 60 libras (aprox. $1500) y estaba recién llegado a los percheros del local de Oxford Street. Llega a la cadera y es de corte amplio por lo que resulta cómodo para usar con un sweater antes de que lleguen esos días en los que sólo podemos usar abrigo.

¡Quiero estrenarlo YA!

¿Sí o no al Príncipe de Gales? El martes estuve de recorrida por Av. Santa Fe y ya está presente en varias vidrieras. También vi poleras y sweaters de lana pero los 28° de temperatura impedían que siquiera piense en probarme algo de eso.

Nos leemos durante este jueves... ¡vamos que no falta nada para el fin de semana! 👐

Aliados de belleza (en casa o de viaje)



Cuatro portacosméticos. Ni uno ni dos... ¡cuatro! Todos viajaron conmigo en enero y cada uno cumplía una función específica: el de los cosméticos, el de los remedios y derivados (algodón, por ejemplo), el de los accesorios (aros, collares y anillos -y al final siempre uso los mismos 4 o 5-) y el de las cremas y derivados (agua micelar, por ejemplo). Diego puso una cara medio extraña cuando me vio con las cuatro cartucheras pero bueno, había que llevar todo eso.

Cuando viajo soy la misma allá que acá. No sé si es una virtud o un defecto pero no puedo adoptar una identidad de vacaciones y así como mucha gente cambia ballerinas por zapatillas, jean por jogging y cartera por mochila, yo dejo el país igual a como lo transito día a día (aunque sí cambio el pantalón sastrero por los jeans, tampoco la pavada).

Tanto en casa como de viaje, hay productos de belleza que son un obligado cotidiano. Hace años que adopté una rutina beauty que me pesa más a la mañana que a la noche: la sensación de sacarme el maquillaje es liberadora... ¿les pasa? Noto que cada vez más me resulta tedioso el combo de base/corrector/sombra/máscara de pestañas/polvo volátil/zzzzzz pero lo necesito ya que el paso del tiempo y a veces el poco descanso no son muy amables con mi rostro.
En otro país la rutina se repite y por eso recopilé algunos de mis aliados infalibles y necesarios. Puedo olvidarme de alguna que otra cosa pero todos estos productos deben sellar su pasaporte en Migraciones.

Cremas para el cuerpo. Llevo años usando Good-bye Celulitis de Nivea y aunque no cumple del todo con su nombre, lo que adoro de este gel/crema es lo suave que deja la piel. Además se siente refrescante y por eso la elijo hace tanto tiempo.
La crema Dior Svelte promete varias cosas como hidratación, tonicidad y tersura en la piel pero llevo usándola un par de meses, alternando con la Nivea, así que no puedo hablar de grandes resultados. Lo que sí puedo afirmar es que se siente fantástico en la piel por lo que no dudaría en volver a comprarla.
Todas sabemos que las cremas no hacen magia por eso pedimos, como mínimo, que la piel se sienta y se note mejor de como estaba sin usar nada. A mi me basta eso, ¿y a ustedes?

Cremas para el rostro. En este último viaje sufrí mucho la sequedad en el rostro: lo sentía tirante y la piel se veía "cansada". Busqué ayuda en ustedes a través de Instagram y el veredicto final (y más simple) fue que tenía que comprar agua termal así que me compré una de Avene en tamaño pocket. La verdad es que me salvó en el último tramo del viaje porque, para el día, había llevado una de Nivea que no ayudó demasiado. Para la noche me manejé perfecto con la bien llamada Creme Precieuse de L'Occitane ya que le aporta suavidad al rostro buscando afinar líneas de expresión, rellenar arrugas y darle firmeza a la piel.
Al llegar a casa luego de las vacaciones me encontré con un presente de Biotherm que habría sido la solución a todos mis problemas ya que es pura hidratación. La combinación del aroma y la textura en gel da la sensación de que estamos metiendo la cabeza en una pileta. Empecé a usar Acquasource Everplump a la mañana, antes del maquillaje, pero no me resultó muy bien (el calor y el maquillaje son nocivos para mi piel) así que la pasé a la noche y no me puedo quejar.

Por alguna razón, tanto en casa como en el viaje siempre tengo los labios secos (en mayor o menor medida según la época del año). Vivo usando manteca de cacao aunque los resultados son momentáneos. En Kiko de Barcelona compré un labial que es exfoliante. No tiene color, se aplica igual que un labial y exfolia suavemente sin lastimar. Se puede retirar luego de algunos minutos pero yo me lo dejo porque los "gránulos" (!) desaparecen y queda igual que una manteca de cacao.
Se llama Lip Scrub y cuesta menos de 6 euros.

Otro hallazgo en Kiko que asumo usaré por siempre. Se trata de una CC Cream pero con consistencia tipo espuma (los detalles técnicos claramente no son lo mío) que en contacto con la piel se esparce rápidamente dando un efecto matificante al rostro, como si nos pusiéramos un filtro de Instagram. Me parece perfecta para esos días de poco descanso, con los poros más notorios, ya que unifica la textura de la piel. Cuesta menos de 20 euros.

Terminando con Kiko, otro aliado eterno en la cartera o en el bolso de mano: un labial. Tengo un montón pero pocos favoritos y uno de ellos es este que tiene un color un poco más caramelo que lo que muestra la foto (imposible sacarle una foto decente, lo siento). Los labiales de esta marca son super cremosos así que es difícil no enamorarse de ellos.
En el portacosméticos de mi cartera, allí donde habitan aspirinas, alfileres de gancho, hebillas, maquillaje y tantas otras cosas que las mujeres necesitamos o por las dudas llevamos, tengo a menos 4 labiales. Imposible salir con uno solo de casa 😂

Creo que este es EL corrector de ojeras que todas debemos tener. Lo conocí en 2013 y nunca más lo cambié aunque el único "pero" es que acá no se vende así que cada vez que viajo lo compro o lo encargo. Su nombre es Boiing, es de Benefit, y estoy segura que ya se los recomendé antes por lo que soy consistente con mis gustos, jaja!
No sé si coincidimos pero el corrector de ojeras es un obligado en toda rutina de maquillaje, aún en esos días en los que salimos casi a cara lavada. ¿Qué opinan?

Imprescindible: el perfume. Me siento desnuda si no me pongo uno cada día y no es de exagerada: siento que habla de mí tanto como los zapatos o la sonrisa. Al viajar cometo siempre el mismo de error de llevar un par de casa y comprar otro par ni bien piso el Free Shop: termino usando a full los nuevos mientras que los otros se dedican a recorrer países dentro de la valija.
En este último viaje compré dos: el de la foto es el nuevo de Ralph Lauren (Woman) y el otro es un clásico que estaba a muy buen precio (29 dólares): 5th Avenue de Elizabeth Arden. Ambos huelen muy bien pero no pasaron a mi lista de favoritos. Allí siguen peleando por la corona Romance de Ralph Lauren, Very Irresistible de Givenchy y de Armani.
¿Cuáles son sus favoritos?

Y hablando de favoritos este comparte corona con los que les acabo de nombrar. Diego me lo regaló en Londres como regalo de Aniversario (adelantado porque es mañana) ya que fue olerlo y quedar hipnotizada. Les juro que no exagero: esta fragancia es única. Su nombre es Aeternitas y es uno de los 5 perfumes que lanzó Franck Muller, un diseñador de relojes suizo. Aeternitas reúne bergamota, mandarina, canela, jazmín, rosa, haba Tonka, vainilla, Patchouli y Oud, entre otros componentes. Lo compramos en Fortnum & Mason y la vendedora nos contó que el Oud (también conocido como madera de agar) es una joyita entre los perfumistas y destaca mucho en este perfume que es tanto femenino como masculino.

Si tienen la chance de ir a Londres, tanto en Fortnum & Mason como en Harrods, en el sector de perfumes pueden comprar fragancias que están fuera del mercado tradicional y son por demás originales. Los precios no son baratos pero estarán llevando un perfume que por casa probablemente nadie tenga. Un capricho que alguna vez hay que darse.

Este fue el recorrido por mis aliados beauty y me encantaría saber cuáles son los de ustedes porque gracias a la info que me pasan, conozco productos y sumo ideas. ¡Las leo durante el día! ☼