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Pequeños mimos = Grandes alegrías

Ofertas que sí valen la pena: 2x1 en bijou en Isadora (y estos dos anillos por $69 en total).

Decir que las vidrieras actuales carecen de colecciones bellas no es ninguna novedad. He recorrido varios locales y me he probado infinidad de cosas y nada me convence; ni por precio ni por calidad. El cartelito de "rebajas" ya no me resulta tentador y cuando algo más o menos capta mi atención, pienso si realmente me hace falta y luego desisto de la compra.

Con este panorama tan negativo (y también tan subjetivo porque quizás a ustedes les pasa todo lo contrario), en este último tiempo decidí invertir en otro tipo de cosas. Prefiero mil veces gastar en un restaurante que en una camisa de polyester que no destaca del resto de las que ya tengo. Así también me pasa con los vinos: mejor degustar una etiqueta nueva antes que comprar un sweater que pierde forma al primer lavado. 

Dentro de este nuevo panorama de inversiones, hacer cambios en mí es más que bienvenido. El sábado pasado estuve en la peluquería porque la idea de dejármelo largo se esfumó ni bien el pelo pasó el límite de los hombros. Me sentía tan contenta con el cambio que también me hice las manos, algo en lo que no gastaba hacía mucho tiempo. Corte de cutículas, elección del esmalte y manos entregadas al expertise de otro. Pasar por la peluquería siempre nos renueva, no creen?


El pelo corto es un camino de ida.

Como el tiempo también es una inversión -sobre todo para las +30 que siempre estamos haciendo algo- pensar en un tratamiento corporal o facial requiere de cierta planificación. Como les decía antes, desviar los gastos de la ropa hacia otros rumbos es algo nuevo para mí y en pos de esta idea, hace meses que en mi rutina figura cita semanal en un centro de estética. Comencé con un plan corporal y en 8 sesiones trabajaron mis piernas y cola con masajes manuales, radiofrecuencia y cremas especiales. En la actualidad el foco se movió hacia mi rostro y les aseguro que estoy feliz con el resultado.

Ficha personalizada y el acento en los problemas a resolver: extrema deshidratación, piel sensible y brote acneico en el mentón.

El lugar en cuestión es el centro de estética Romina Rezzonico, ubicado en la calle Ugarteche, a pocas cuadras de Av. Las Heras. Allí me atiende Ercilia Salgado quien tiene más de 30 años como cosmiatra y trata a cada paciente como la única persona que existe en el mundo. Luego de analizar mi rostro, el veredicto principal fue que me falta hidratación y que en 4 sesiones se puede mejorar notablemente el aspecto de la piel.

¡Peeling en proceso!

La semana pasada me hizo un peeling suave con ácido mandélico y me aplicó dos máscaras: una de colágeno, ácido hialurónico e hidrolizado de elastina, y la otra de yogurt para humectar. Estaba un poco asustada porque entendía que luego de un peeling tu rostro se iba FreddyKrugerizando (?) y te pelabas como si fuera pleno enero bajo el sol. Esto no fue así ya que Ercilia tuvo en cuenta mi tipo de piel y la intensidad del peeling estaba controlada.

Hoy me tocó la segunda sesión. No aguanté mucho la electroporación ya que tengo lastimada la zona de la barbilla y la micro corriente eléctrica me molestaba. Para continuar con la hidratación del rostro, Ercilia preparó una máscara de alginatos con algas espirulinas y fango. Suena raro, no? Sepan que la máscara estaba hecha con lo mismo que usan los dentistas para tomar los moldes de la boca. Primero está en forma de gel y luego se seca pareciendo goma. La humedad que genera penetra en el rostro y por 20 minutos mi piel recibe un shock de hidratación. 

Nunca me había hecho algo así y reconozco que es genial. Ercilia cubrió también ojos y boca así se hidrataban igual que el resto de la cara. 


Terminamos la sesión con ácido hialurónico (¡le amo!) y ceramidas. Lamento haber tenido que maquillarme luego de todo esto porque entiendo que lo ideal es que la piel quede limpia el mayor tiempo posible; pero el día de hoy es largo y no puedo andar a cara lavada.

Todo esto que les acabo de comentar es un mundo desconocido que acabo de empezar a transitar. Nunca le presté demasiada atención a los cuidados del rostro más allá de los que hago en casa (limpieza, exfoliación y cremas varias). Pareciera que no es necesario hacer algo más de lo habitual pero es un error ya que la piel presenta problemas que le escapan al ojo no experto. Me quedan dos sesiones y estoy lista para seguir viendo resultados positivos. 
Pequeños mimos = Grandes alegrías ♥

¿Ustedes conocen de tratamientos faciales?, ¿qué recomiendan aplicar o evitar?

¡Feliz fin de semana!
☺Bufanda, buena música y a disfrutar ♫

"Un episodio más y paro"

Hola, Netflix! ¿Ya te dije lo mucho que te amo?

Va a sonar delirante pero es la pura verdad: ayer pasé 12 horas en continuado viendo series. Al despertar comencé viendo desde el celular y luego pasé a la notebook. Como Diego tuvo que irse de casa antes de las 11 de la mañana, seguí con mi maratón visual conectando la compu a la tele y terminé con la hipnosis televisiva minutos después de la medianoche. Sepan entender: era domingo, el cielo era gris infinito y Diego volvía a casa por la tarde... ¿acaso hay mejor plan? Muchas veces es mi bálsamo luego de una semana intensa. Horas y horas metiéndome de lleno en una historia, sintiéndome parte de tal o cual situación y dejando que la cabeza se relaje de preocupaciones y tareas. ¿Les suena familiar?

El sábado comenté por Instagram (@aninkatokos) que pasé parte de la mañana viendo episodios de Friends, serie que nunca se agota a pesar de haber terminado hace años. Pedí recomendaciones y dos de ustedes me sugirieron que pruebe con Vikings; que el primer episodio era medio moplo pero que luego la serie levantaba. La comencé a ver ese mismo día y entré de cabeza el domingo, día que completé la primera temporada y de paso miré los tres episodios de la segunda.

Lo genial que tiene engancharse tarde con series que hace rato existen, es que hay muchísimos episodios a disponibilidad permitiendo el cine en continuado dentro del hogar. Quizás no resulte muy bueno para aquellos que viven con nosotros porque, puede pasar, no encuentran que sea un MEGA-SUPER-HIPER-ARCHI plan pasarse el día frente a la pantalla; de ser así, mi recomendación es que busquen una serie que sea del agrado de ambos. Así lo hice con Diego a quien logré enganchar con Game of Thrones (pasó del "¡qué ridículas las series fantasiosas!" al "¡Jon Snow tiene que vivir!"), Mad Men y ahora Better Call Saul. Estoy haciendo un trabajo fino para que vea Breaking Bad pero tiene ese "pero" instalado de que no quiere caer en una serie que todos dicen que es excelente. Hombres...

"Mi lista" en Netflix es un elogio a La Historia Sin Fin. No paro de sumar películas, series y documentales pero el problema está en que no puedo ver varias a la vez: si me engancho con una, le doy play hasta el final. Es lo mismo con los libros: envidio a la gente que me cuenta que está leyendo 4 juntos. ¿Cómo hacen?

Como les contaba, ayer tuvo sobredosis de vikingos (!) y lo que más disfruto de la serie es que despierta mi curiosidad. Probablemente sea porque está producida por History Channel y, a partir de ello, se hace énfasis en el contexto hsitórico tanto como en las intrigas, los amores y las pasiones. Varias veces puse "pausa" para buscar un dato en Wikipedia lo cual considero un valor agregado porque algo rescato como conocimiento nuevo.
¡Muchas gracias a @victtorita y @ximechvz por la recomendación!

Vuelvo a apelar a la ayuda de ustedes para organizar un poco "Mi lista" en Netflix, aquel apartado donde vamos sumando qué ver y alguna vez decidimos hacerlo. La divido en dos partes: "series que empecé y no sé si vale la pena seguir" y "las tengo en espera hace meses".

Uno o dos episodios... ¿sigo?
1) Sons of Anarchy: ¿hablamos del actor principal? Uff! ♥
2) Penny Dreadful
3) The Following 
4) Dr. House
5) The Bridge
6) Under the Dome
7) Top of the Lake
8) The Borgias

Que si, que no: series que nunca empecé.
1) Homeland
2) Scream
3) Bloodline
4) Orange is the New Black
5) Dowton Abbey
6) Prison Break
7) Bates Motel
8) Daredevil
9) The Goodwife
10) The Returned
11) The Paradise
12) Velvet
13) El Tiempo entre Costuras
14) Sense 8
15) Revenge
16) Marco Polo
17) Blacklist

Hay muchas más pero esta lista no pretende ser interminable y la idea es que ustedes no se duerman. Sepan que soy algo maniática al elegir qué ver: si las actuaciones me parecen forzadas, descarto rápidamente la serie en cuestión (salvo Mr. Selfridge donde comencé odiando las caras que ponía Jeremy Piven pero adoré la historia y al resto de los personajes).

Me rindo ante sus conocimientos y preferencias y quedo a la espera de las recomendaciones. Si alguna no está en el listado, siéntanse libres de sumarla. Además de Netflix existe el amplio mundo de la web que siempre provee una página nueva para mirar series y películas.

Merecemos 5 feriados más pero por ahora no queda otra más que retomar la rutina. 
¡Buen comienzo de semana!

Un mes para Santiago --> wishlist!



Lluvia y más lluvia. ¿Escucharon los truenos anoche? ¡Pensé que el cielo se quebraba!
El clima de este fin de semana nos jugó en contra y lo sigue haciendo: arrancar el lunes pasados por agua no es el mejor de los planes, ¿no creen?

Lo único -y lo mejor- que tienen las tormentas es que nos obligan a estar bajo techo y a veces ese puede ser el mejor plan posible para dos días de descanso. Sobredosis de té con leche y series; look cómodo compuesto por medias de lana, prendas holgadas y ausencia de maquillaje; la opción del delivery o de aprovechar para cocinar algo rico (este fin de semana el crédito fue de Diego); juegos de mesa, tragos y música. Mi cuerpo se trasladó al exterior sólo un ratito para ir al supermercado y la verdad es que gracias a ello, hoy me siento bastante renovada.

Ayer por la tarde hice una pausa entre series y películas para ver qué cosas comenzaba a sumar en la wishlist de mi próximo viaje a Santiago de Chile. En menos de un mes estaré por allá para pasar unas mini vacaciones y desde ya que salir de compras será parte del plan. No pretendo dedicarle horas infinitas al shopping: me interesa descubrir rincones de la ciudad que aporten algo distinto a quienes vamos de turistas por unos días. Sin embargo, es imposible que evite la tentación de los auto-regalos y por ello comparto acá algunos de mis objetivos puntuales:

La oferta de Basement en Chile es 10 veces mejor que la que llega a Argentina. Y no sólo me refiero a la variedad de las prendas sino a la calidad de las mismas. Los abrigos y las camperas (¿recuerdan que lo hablamos acá?) son mi prioridad por lo que daré un largo paseo por Falabella.

Revisando las tiendas que integran Casa Costanera (mall semi abierto en pleno Vitacura que integra moda, decoración y circuito gourmet) conocí la propuesta de Bestias. Esta marca de zapatos y accesorios se ve lo suficientemente original como para darle un vistazo en persona a sus diseños.
Y hablando de Casa Costanera pretendo recorrer íntegro el local de Zara Home

Si de decoración se trata, la cantidad de productos para el hogar y los quehaceres diarios que tiene Casa&Ideas merece aplauso y reverencia. Además los precios son buenísimos por lo que planeo ir directo a fundas de almohadones, vajilla y todas esas cositas mononas que, por desgracia, acá no se hacen (al menos no a nivel masivo y precios accesibles).

Los esmaltes Essie son fabulosos. Los conocí en Londres, comprándolos de casualidad en Boots (tipo Farmacity) y me arrepentí por no haber traído muchos más. Tanto Ripley como Paris los comercializan.

La última vez que estuve en Santiago, en noviembre del año pasado, H&M fue una gran decepción. Quizás fue por la hora en la que llegué o porque la ropa que el gigante sueco manda a Chile es horrible. De cualquier forma le daré una nueva oportunidad.

Más de H&M en Chile

Encontrar buenos sweaters es una odisea. El exceso de acrílico o el uso de materiales poco favorecedores (la prenda parece un chicle apretado) están a la orden del día. Top Shop de Chile muestra bellos modelos en su cuenta de Instagram, razón por la cual integra mi lista de visitas a realizar.

Por ahora estos son mis elegidos. No quiero llegar con una gran lista de compras: quiero dejarme sorprender y hacer mías solo aquellas cosas que me resulten originales y de buena calidad. 

¿Han estado en Santiago hace poco?, ¿algo para recomendar?

Que la lluvia no les saque energías: seguro hay más de un motivo para sonreírle a esta jornada gris.
¡Feliz lunes! ☺

Un regalo para ella, un auto-regalo para mi

Prüne AW16 (cuero sintético: $1100)

Cuando salimos a comprar un regalo para alguien es bastante complicado evitar la tentación de elegir algo para nosotras. ¿Cómo es eso de que salgo a comprarle a otro y no a mi? Este pensamiento no es desde el egoísmo sino que nace desde otro lugar: el hecho de ir de compras implica -generalmente- una gratificación; ya sea por el paseo en sí o por el hecho de sumar algo nuevo. Entonces, si realizamos todo ese ritual que implica decidir las tiendas a las que iremos, entrar en cada una, revisar/mirar/imaginar, ¿es posible evitar enamorarnos de algo para nosotras? A veces si. En varias ocasiones he planificado ir de shopping y comprar todo lo que encuentre a mi paso pero finalmente nada me gusta y vuelvo a casa tal como me fui. 

En realidad todo este discurso de la tentación, las compras y los auto-regalos nace porque el obsequio que buscaba para mi amiga era una cartera. Quizás si hubiera preferido comprarle un par de aros, un anotador o unos almohadones, sólo habría elegido regalo para ella... bueno, no lo sé realmente. El tema es que ir de compras para otro puede decantar en que también lo hagamos para una, aunque más no sea algo chiquito que no necesitamos pero nos merecemos.

Hace unas semanas recorrí el Recoleta Mall (¡qué triste es ese shopping!) y en el local de Prüne encontré el regalo para mi amiga, pero antes de decidir cuál comprarle tuve un flechazo fulminante con una cartera bordó cuyo cuero sintético estaba tan bien trabajado que me sorprendió. Venía en dos tamaños y elegí el más pequeño porque contaba con la correa larga para usar cruzada. La pagué $1100 y estoy más que feliz con la compra porque ese color me venía tentando hace bastante pero como carteras no me faltan, estaba negada a pagar fortuna por una.

La noche del cumple de mi amiga estrené la cartera y también los zapatos de La Leopolda que compré en el último Hot Sale. "Traigan lo que quieran tomar" era la consigna así que elegí el merlot de Nieto Senetiner que es una exquisitez. ¿No es genial cuando te dicen eso? Antes me pasaba que llegaba a una reunión y las bebidas eran las que elegía el dueño de casa. De esta forma sé que podré brindar con algo que de seguro me gusta.

Ayer estuve de paseo por Alto Palermo y en el local de Prüne la cartera estaba pero en negro. Recién la busqué en el shop online pero ni figura. De hecho, el día que la compré, la señora me dijo que era la última que tenían y que ese mismo día la habían puesto en exhibición. Parece que vuela rápido lo cual es lógico: precio y diseño acompañan.

Hablando de carteras que se nos escapan de las manos, en el día de ayer Rossi & Caruso inauguró su tienda online que cuenta con varios modelos de temporadas pasadas. Siendo una marca cuyos precios rondan los $3000 y $5000 (hay cosas más accesibles y otras mucho más caras), es interesante ver que en esta web tenemos la chance de adquirir un buen producto que no aniquile a nuestra billetera. Van ejemplos:





La única contra es que algunos colores ya no están en stock y las cuotas son con interés. Hay otras carteras, billeteras (a $390), cinturones, prendas de cuero y opciones para ellos. 

¿Listas para un auto-regalo?, ¿qué fue lo último que se compraron para ustedes? Ayer pequé en el shopping: un sweater y una camisa. El resto era una locura de precios sin sentido y aunque muchas marcas tenían un 30 y 40% de descuento, tampoco se justificaba el gasto.

¡Buen miércoles! Por ahora, soleado ☼

Según pasan los años...



Hace exactamente 6 años que escribo en este blog. Cuando decidí vencer los miedos de plasmar parte de mi vida en el mundo virtual, Instagram aún no existía y Facebook era una red que usábamos para buscar ex compañeros del colegio. La venta online se asomaba tímidamente y el 99% de nosotros no se animaba a cargar los datos de la tarjeta de crédito en una web. Todos los que escribíamos no pensábamos en el .com y la edición de las fotos era cuasi nula. Sin ir más lejos, nuestros celulares recién tenían cámara pero jamás hubiéramos pensado que veríamos películas y series en esas pantallitas.
6 años atrás nuestra forma de comunicarnos era otra y los blogs se transformaron en una cálida mano tendida a través del monitor. La mirada amistosa sobre temas que a todos nos competen fue el fuerte de esta plataforma y muchos hicimos del blog nuestro segundo "trabajo", aún cuando todavía ni imaginábamos cobrar por un post (y pensar que hoy también se paga por un tweet).
Cuando 2010 estaba llegando a su fin, el ritmo de mis posteos era intenso. Escribía de lunes a viernes, iba a todos los eventos que surgieran y podía ser capaz de acostarme más tarde de lo normal con tal de que el post del día siguiente estuviera programado para que ustedes lo leyeran temprano.

¿Y qué hay de todo eso? Varias cosas giraron alrededor pero principalmente lo que pasó es la vida. 
- En 6 años traté de hacer algo con la Ciencia Política pero nunca me terminó de gustar. 
- Me mudé sola, me mudé con Diego, ¡me casé con Diego! 
- Fui por primera vez a Europa y volví a repetir el viaje 2 veces más. 
- Mi trabajo mudó sus oficinas y el barrio en el que tuve mi rutina por casi 14 años ahora es un paseo una vez cada tanto. 
- En 2011 di una charla en la Universidad de Palermo y desde marzo de este año doy clases allí. Ser docente es fabuloso pero es un desafío que me lo tomo en serio por lo que mis lecturas cambiaron y algunos días de la semana sumaron nuevos compromisos. 
- En el blog aprendí que trabajar sola es seguro pero animarse a hacerlo con amigos divierte y por eso hace un tiempo hago acciones en conjunto con @tendenciera y @blocdemoda. 
- También descubrí en el vino otros intereses para comunicar y hace un tiempo mi contenido se debate entre la moda y la experiencia gourmet. 
- Dejé de presentarme como una compradora compulsiva: llegó el día en que supe que tenía lo que necesitaba y no hacía falta acaparar más.
- Entre lo que más destaco de todo este camino es haber podido encontrar un estilo personal. No es fácil saber qué te queda bien y qué no y, además, aceptarlo. Pasé por todos los looks que se puedan imaginar y hoy me siento más que cómoda conmigo misma. Aquí el repaso:

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

Llevo meses escribiendo poco por acá y más en las redes sociales. Muchas de ustedes me reclaman mayor constancia en el blog y me avisan que ya no es como era antes y no, no lo es; precisamente por todo lo que enumeré antes. Mi tiempo, mis gustos y mis actividades han cambiado lo cual es lógico después de tantos años. 

He pensado en cerrar el blog pero siempre aparece una vocecita que me dice que no lo haga; que luego de tanto tiempo acá se ha formado una comunidad y que ustedes también han cambiado en este tiempo; que puedo bajar la periodicidad de posteos pero siempre va a haber algo para compartir. 
Por eso, en este cumple blog, sumo a mi agenda de 2016 seguir conectadas y aunque no encuentren acá una publicación nueva cada semana, las redes sociales nos mantendrán en sintonía cada día. Así como ustedes me piden que de el presente más seguido en este espacio, yo les pido que respeten el sentir del momento y que aprendamos a convivir fuera de este encantador .com que tantas alegrías me ha dado. Algunos días por acá, otros días por Facebook, Twitter e Instagram, ¿qué les parece?

Felices 6 años juntas y felices los cambios que renuevan la energía y nos permiten sacarle la lengua a la rutina. De eso se trata todo, no?
¡Las quiero! ♥

¿Hay mejor opción que un abrigo?


Pasé el fin de semana en Mar de las Pampas. No hay forma de describir cuánto amo este lugar, sobre todo cuando hace frío. El aire es limpio y el bosque me abraza. Los colores se clavan directo en la retina atesorándose inmediatamente como un grato recuerdo. Es un lugar encantador.
Llegamos el viernes a la tarde y el domingo antes de las 17 horas ya estábamos en casa. El plan fue mejor que en otras oportunidades ya que allá nos encontramos con una pareja amiga que vive en Necochea: la idea fue pasar un fin de semana juntos en un lugar que a todos nos convenga. 
Reímos, tomamos, paseamos, comimos y descansamos. Días felices en medio de la rutina.

Al salir de casa ese viernes, agarro uno de mis abrigos favoritos y Diego me dice: "¿no tenés una campera?". Claro, en un contexto de caminatas en el bosque y cercanía con el mar andar de abrigo no parece de primeras la mejor opción. "No tengo una campera: sólo una parka de media estación", fue mi respuesta.

¿Y por qué no tengo una campera? La primera razón es que no comulgo con el clásico look "es fin de semana y me relajo" y cuando hablo de relajarme no quiere decir que salgo a la calle con tacos sino que suelo ser testigo de una moda nefasta que varias veces charlamos acá: la joggineta. Aunque cambie el jogging por el jean, difícilmente combine el look con zapatillas y menos que menos con las tan vistas camperas infladas con relleno de plumas. Hay chicas que se ven divinas así pero yo no me identifico.

De abrigo largo por el bosque (¡y con botella de champagne!).

La segunda razón por la que mi guardarropas carece de camperas es simple: ningún modelo me gusta. ¿Acaso no hay camperas que se vean femeninas?, ¿que entallen y den forma y que además, abriguen? Me niego rotundamente a sumar otra parka o caer en la tentación de la versión con plumas. Tiene que haber algo mejor.

Las opciones que dan algunas marcas para esta temporada son dos: parka con relleno (y en algunos casos, bastante amorfa) o campera poco agraciada.

Bendito Pie ($3900)

Chocolate ($3700)

Desiderata ($4100). Esta es la que más me convence aunque no me enamora.

Graciela Naum

Portsaid ($3980)

Portsaid

Vitamina ($4300)

Observando cada una de las fotos puedo afirmar que la variedad de abrigos en el mercado es mucho más atractiva; pero es cierto que ciertos paisajes maridan mejor con campera por lo que me encantaría encontrar ESA campera ideal que no necesite de competencia entre el resto de mi ropa. 
¿Tienen datos para aportar? En agosto me voy unos días a Santiago de Chile y quizás sea allí donde consiga mis deseos materializados. ¿Esperar unos meses o buscar acá? Esa es la cuestión ;)

¡Que tengan un gran lunes! ☼

Belleza accesible

Hoy cumplo una semana con sinusitis. Al negarme a usar medias en invierno, el resultado inevitable fue este y la verdad es que es de lo más fastidioso. No salí en todo el fin de semana, tuve fiebre, muchísima tos y mi naríz ya no soporta el roce de un pañuelo de papel. Gracias a la tos recurrente mis horas de sueño fueron escasas y recién anoche pude dormir casi de corrido. Parece que es cierto que los virus comienzan a despedirse al cumplirse los 7 días de convivencia con el cuerpo aunque probablemente lo que más me ha ayudado es el ejército de remedios que tengo en la mesa de luz. 

Por esta nefasta enfermedad tuve que reducir al mínimo las actividades y el único día que salí de casa (un ratito al mediodía), corrí a Farmacity para comprar una crema humectante de día ya que la que uso se terminó. Pensaba reponerla pero para ello tenía que ir a Alto Palermo y el cuerpo literalmente no iba a soportar el viaje. 
Dentro de Farmacity tardé mucho en elegir. Acostumbrada a cuidarme hace años con KIehl's, ¿qué marca low cost podía competirle? No sé si les pasa pero a mi me resulta SUPER incómodo estar mucho tiempo en Farmacity porque pienso que van a creer que algo voy a robar. Ahora los guardias tienen como unos escalones a los cuales se suben a mirar y se me ocurre que se ve sospechoso que alguien esté mirando fijo las cremas durante 20 minutos. Con esa presión mental ridícula, comparé precios, leí propiedades y elegí. La ganadora fue Nivea con su Crema Facial de Día Matizante.

Por $89,50 es un excelente aliado para hidratar el rostro

Ya en casa y luego de algunos días de uso, noté que es fácil caer en la trampa de que lo caro, por ser caro, es bueno. Probablemente así sea en la mayoría de los casos pero también existen productos que cumplen con su función primera y no le libran una batalla a nuestra billetera. Esta crema es un buen ejemplo y revisando entre mis cosas, encontré otras opciones accesibles que bien vale la pena probar:

¡Poderoso el chiquitín! Dos semanas aguantaron mis uñas con este esmalte de Cutex (usé dos capas y un Top Coat) que ahora Farmacity vende a $15 y en variedad de colores. Ayer me cambié el esmalte: elegí uno de OPI que por la noche ya estaba saltado en los bordes de algunas uñas. 

Hablando de esmaltes, Lidherma me envió algunos regalos y entre ellos se destacan los nuevos esmaltes de Mimika, la marca de maquillaje de la empresa. Varios colores, un Primer, un Top Coat y una lima esperan por ser testeados en mis manos. Los esmaltes cuestan $124 cada uno.

Primark tiene una línea de maquillaje, ¿lo sabían? Su nombre es PS y es requetecontra accesible. Dudé mucho de la calidad porque, por ejemplo, la paleta de sombras de la foto costaba 2,50 euros ($39 aprox) pero sepan que rinde perfecto. La sombra se adhiere al párpado y dura todo el día, desde bien temprano y hasta la noche. 

Y siguiendo con Primark, entre otras cosas también me tenté con esta paleta de bronces (en Europa está muy de moda usar las mejillas en estos tonos -un poco mucho a veces-). Simplemente buenísima.
Junto a estos productos me traje varios pinceles (para base, párpados, corrector, etc) y lo único que me resultó horrible fue la paleta de contour, técnica tan popular en la actualidad. Quise probarla para ver cómo se vería mi cara con todas esas líneas difuminadas alrededor pero me sentí un payaso. El producto no es malo pero la técnica no va conmigo: ¡¿cómo pueden usar tanto maquillaje en el rostro?!

Ya que las recomendaciones pasaron las fronteras, si tienen la chance de viajar entonces TIENEN QUE PROBAR los maquillajes de Kiko. Ya les conté algo de esta marca que descubrí en mi viaje a Italia del año pasado y esta última vez estuve paseando por sus locales de Londres y Madrid.
La base de la foto es suprema. Se aplica con gotero porque con un poquito de producto (tamaño almendra) maquillás todo el rostro y cubre de forma fabulosa. La uso cuando sé que el día será demasiado largo y necesito que la cara se vea radiante.
El precio es de 18,90 euros ($295 aprox).

Otro producto favorito de Kiko (me traje dos): Skin Tone Corrector Primer. Luego de la crema hidratante aplico el primer que unifica el tono de mi rostro y lo deja listo para la base. Glorioso y a sólo 9,90 euros ($154 aprox).

Mi base de todos los días: Sunshine DD Cream de edición limitada (¡de esta debería haberme traído dos!). Liviana y cubritiva, perfecta para el uso diario. La amo ♥
Cuesta 12,90 euros ($201 aprox).
Quizás ustedes no estén por viajar ahora pero conozcan a alguien que sí va para Europa. De ser así ni lo duden y pídanle productos de Kiko que no se van a arrepentir. Tengo labiales, gloss, correctores y también pinceles: todo es de excelente calidad.

De yapa. El día que salí de casa rumbo a Farmacity sentí que merecía más regalos por estar tan zombie y compré estos aros en Isadora a $70. Simples y delicados.

Habiendo terminado con el repaso de estos recomendados a buen precio, ¿qué marcas suman ustedes? Ya sea respecto a cremas y maquillajes, ¿cuáles son los productos que cumplen con ser buenos, bonitos y baratos? Sumen sus aportes que todo es bien recibido.

Hoy me toca volver a la rutina laboral así que estoy lista para dejar de lado a esta sinusitis siniestra y darle la bienvenida a la energía que me caracteriza. ¡Ni la Ola Polar me da miedo! Bueno, un poco sí.
¡Las leo durante el día!