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Los casamientos... ¡Ay, los casamientos!



No me gusta recibir invitaciones a casamientos. Bah, no es que no me gusta pero de primeras pienso en aquello que me complica y no en aquello que voy a disfrutar. El ¡¿qué me pongo?! se me tatúa en el cerebro dos meses antes, como un mandato esclavizante donde todo lo que tengo no sirve o no me queda bien. Creo que estoy programada para que, cuando aparecen eventos de este tipo, mis neuronas envíen un mensaje reiterativo de que tengo que comprarme algo nuevo... y así lo suelo hacer. 

Admiro a aquellas mujeres que tienen resueltos sus looks de fiesta en un abrir y cerrar de ojos. Hacen magia con las prendas del guardarropas y siempre aparecen renovadas, no se sabe cómo. Claramente ese no es mi caso y padezco la incógnita sobre qué usar cada vez que recuerdo la fecha del casamiento. Más encima tengo dos: uno a fines de este mes y otro a fines de mayo. ¿Acaso el universo me odia?

A pesar de que paso largo tiempo pensando qué usar, la realidad es que lo resuelvo un par de días antes. Es como que trato de alargar la agonía lo más que puedo en lugar de definir todo de antemano y olvidarme del asunto. Y como les decía antes, siempre recurro a comprarme algo nuevo y así es como acumulo vestidos que, por alguna extraña razón mental, no vuelvo a usar. En tren de confianza admito que con algunos ya no me identifico, otros no me quedan igual respecto de cuando los compré y el resto simplemente me aburre. Pero, ¿no podría igualmente revolver mi placard y armar algo copado con lo que tengo? La respuesta es rotunda: no me sale. Quizás tengo inventiva para el día a día pero para los casamientos me trabo y quedo en "pausa", tildada y carente de toda creatividad. ¿Soy la única a la que le pasa esto?

Hace unos días me compré una cartera negra clásica, de tamaño pequeño y que pienso usar como comodín para fiestas y otras salidas (merece post aparte porque además de bella, el servicio de venta online de la marca es admirable). Creo que esta cartera es lo único que no se verá afectado por el paso del tiempo en materia de eventos ya que los sobres, por ejemplo, para mí dejaron atrás su momento de gloria. Tengo un montón, algunos de buena calidad y otros medio pelo que no sé cómo llegaron a mi vida; pero la verdad es que la gran mayoría me resulta pasado de moda.

Con los zapatos es otra historia. No tengo demasiados pares de taco alto pero me di cuenta que casi todos los que habitan en casa son en colores que no me sirven para cualquier prenda. ¿Por qué no tengo unos stilettos negros? La conclusión es que como no estoy programada para resolver fácilmente conjuntos para este tipo de eventos, termino comprando cosas que luego no puedo combinar con otras. Tantas veces he hablado sobre sumar comodines para los looks cotidianos (el blazer de un sólo color, el vestido negro, el pantalón sastrero, el abrigo de calidad) y me olvidé por completo prestarle atención a la ropa para fiestas. Y así es como llego a este momento de claridad divina donde, más allá de haber encontrado la luz en las respuestas, tengo que salir a comprarme algo para estos casamientos.

Lo que tengo clarísimo es que voy a optar por algo discreto y quiero sumarle medias negras opacas. Días atrás vi un look de Julieta Cardinali que me pareció sentador y elegante y como no busco estar incómoda o demasiado jugada con la ropa, creo que iré en esa línea.

El vestido ni lo tengo en cuenta: es de Evangelina Bomparola y cuesta $28.000

Mis opciones en materia de vestido son todas de Awada. Le soy fiel a la marca para estas ocasiones ya que me suele salvar. El lookbook de la colección Otoño/Invierno 2018 tiene varios modelos que me gustaron. Quizás ustedes me dirán que son demasiado aburridos y que debería ir por algo más llamativo o divertido pero la verdad es que mi estilo es bastante neutro y si usara otra cosa probablemente no lo luciría bien.






También me gustó un vestido de Clara Ibarguren y algunos otros de Rapsodia por lo que la cita tiene que ser en un shopping donde encuentre estas tres marcas (Alto Palermo, por ejemplo).

Clara Ibarguren FW18

Rapsodia FW18

Rapsodia FW18

Rapsodia FW18

¿Cómo resuelven ustedes sus looks festivos?, ¿tienen algún tip para compartir, algo que mejore toda esta experiencia previa?

Prometo que la próxima semana sale nuevo post así no pasa tanto tiempo para que nos volvamos a leer (aunque siempre podemos conversar vía Instagram).

¡Buena jornada fresca!

El charol a nuestros pies

www.thezoereport.com

En algunos casos es charol (cuero lustroso y brillante) y en el otro es un material sintético que lo simula pero, en cualquiera de las dos opciones, esta es una de las tendencias más fuertes que nos trae el próximo invierno. En realidad el charol jamás pasa de moda pero como ya sabemos, se sube a la ola de tendencias cada tanto y por eso lo vemos por todos lados.

www.telva.com

¿Formas de usar este calzado? ¡Todas! No hace falta que describa ideas ni arme collages ya que se trata de un material versátil que queda más que bien en casi todos los looks que se nos ocurran. Claro que hay detalles a tener en cuenta como, por ejemplo, el modelo de calzado que elijamos. Los mocasines son perfectos para vestidos, equipos sastreros y jeans ajustados. Si nos gustan los abotinados, que suelen ser un poco más toscos que los mocasines, entonces podemos pensar en un conjunto relajado y holgado, urbano sin dejar de ser canchero. Y si preferimos ir por las botas, las que son al tobillo o el inmortal modelo Chelsea son la opción indicada para esta temporada.

www.ellahoy.es

Revisando algunas propuestas por estos pagos, me encontré con muchas opciones para tener en cuenta y no necesariamente todas en negro sino en otros colores y también combinadas con un segundo material. 

C'est Fini ($3950 y $4050)


C'est Fini ($3850 y $2950)

Mishka ($5680 😒)

Mishka (a la izquierda: $5640 / a la derecha: $5180 / arriba: $5120 / abajo: $5160)



Ferraro ($2680)

Gekke ($3490)

Guido ($3385)

Prüne (arriba: $3290 / abajo: $3190)
También en cartera by Blaqué ($1790)

Luce linda, ¿no creen?

En mi haber tengo unos abotinados de La Leopolda que no paro de usar y les he sacado el jugo aún en días de lluvia pero también me di el gusto de renovar calzado (!) y compré dos pares que están en esta sintonía: unas botas y unos mocasines con perlas.

Abotinados Gutiérrez by La Leopolda

Las botas son de Massimo Dutti y las compré en Madrid rebajadas al 50%. Las pagué 50 euros ($1250 aprox.) por lo que en temporada costaban alrededor de $2500.

Encontré esta monada en el local de Zara sobre Av. Santa Fe hace dos semanas. El precio es de $1300 y los uso con una talonera de silicona ya que. como con casi todos los zapatos que tengo (salvo los de Guido), me lastimo la zona durante los primeros usos.

¿Sacamos el charol a brillar por las calles de la ciudad? Hay precios para todos los bolsillos así que solo se trata de encontrar la opción que mejor se ajusta a nuestros gustos. 

¡Feliz jornada y nos leemos!

PD: tengo ganas de regalarme estas botas que se suman a dos tendencias: el rojo y el efecto charol. ¿Qué opinan? Creo que quedarían geniales con jeans tobilleros.

Más encima hoy están rebajadas en un 30%... ¡ya fue todo! ♥
Ah, son de Blaqué.

La estampa del momento

Alex de Londres = @thefrugality

Como en casi todas las temporadas, los avances del invierno local y el transcurrir del invierno en Europa y Estados Unidos, nos muestran gran cantidad de ejemplos de la estampa del momento y esta vez le tocó su turno al Príncipe de Gales (lo hablamos acá, ¿recuerdan?). En mi último viaje fui testigo de su reinado ya que aparece en todo: carteras, zapatos, pañuelos, pantalones, vestidos, faldas, abrigos, sacos y hasta boinas. Por supuesto que nos saturaremos de ella en un año y medio, quizás dos, pero lo bueno es que en realidad se trata de un estampado con varios años de existencia por lo que no pasará de moda nunca (aunque sí será tendencia y dejará de serlo una y otra vez).

Pilar de España = @pilar_ohmyblog

Intuyo que para el año que viene compartirá escenario estelar con los cuadros y con la gran idea de combinar todo con todo y no regirnos por la primacía de un tipo de tela o de una estampa. Así me lo confirma Dior en su último desfile (ver acá) que propuso para el ready to wear un juego de colores y estampados con los que es difícil no congeniar.

Dior FW 18/19

Dior FW 18/19

Dior FW 18/19

Volviendo al Príncipe de Gales y a nuestro día a día donde la rutina no admite polleras transparentes como las de Dior, estuve viendo que hay varias marcas nacionales que tienen su versión del blazer con este estampado. La pregunta es si veremos esta tendencia en la calle o si pasará desapercibida, dejando que el abrigo negro continúe siendo la estrella de cada invierno. ¿Notaron que acá, en Buenos Aires, durante el verano lucimos un abanico de colores pero cuando el frío llega nos sumergimos en el negro, el marrón y el gris? 





Yo no puedo hacer alarde de colores: con los años adopté los neutros como favoritos. Me es cómodo encontrar prendas que combinan entre sí y no requieren demasiado tiempo de análisis cada mañana. De igual forma tengo algo de color (una camisa amarilla... ¡qué jugada!) pero claro, todo lo combino con neutros dejando que esa prenda sea la única protagonista.

En base a mi estilo que entiendo puede ser comodín para muchas de ustedes, armé dos collages con el blazer Príncipe de Gales como referencia. Se trata de dos estilos fáciles de adaptar y que permiten sumar a la estampa del momento en nuestro guardarropas.

Primer collage: dos opciones de calzado sin cambiar el resto de la ropa pero aptos para ocasiones completamente distintas.

Segundo collage: ideal para un día de trabajo o una reunión /encuentro formal. Las botas al tobillo en charol también son tendencia.

Y claro que sucumbí al encanto de este saco y me traje uno de Londres. Lo compré en Zara por 60 libras (aprox. $1500) y estaba recién llegado a los percheros del local de Oxford Street. Llega a la cadera y es de corte amplio por lo que resulta cómodo para usar con un sweater antes de que lleguen esos días en los que sólo podemos usar abrigo.

¡Quiero estrenarlo YA!

¿Sí o no al Príncipe de Gales? El martes estuve de recorrida por Av. Santa Fe y ya está presente en varias vidrieras. También vi poleras y sweaters de lana pero los 28° de temperatura impedían que siquiera piense en probarme algo de eso.

Nos leemos durante este jueves... ¡vamos que no falta nada para el fin de semana! 👐

Aliados de belleza (en casa o de viaje)



Cuatro portacosméticos. Ni uno ni dos... ¡cuatro! Todos viajaron conmigo en enero y cada uno cumplía una función específica: el de los cosméticos, el de los remedios y derivados (algodón, por ejemplo), el de los accesorios (aros, collares y anillos -y al final siempre uso los mismos 4 o 5-) y el de las cremas y derivados (agua micelar, por ejemplo). Diego puso una cara medio extraña cuando me vio con las cuatro cartucheras pero bueno, había que llevar todo eso.

Cuando viajo soy la misma allá que acá. No sé si es una virtud o un defecto pero no puedo adoptar una identidad de vacaciones y así como mucha gente cambia ballerinas por zapatillas, jean por jogging y cartera por mochila, yo dejo el país igual a como lo transito día a día (aunque sí cambio el pantalón sastrero por los jeans, tampoco la pavada).

Tanto en casa como de viaje, hay productos de belleza que son un obligado cotidiano. Hace años que adopté una rutina beauty que me pesa más a la mañana que a la noche: la sensación de sacarme el maquillaje es liberadora... ¿les pasa? Noto que cada vez más me resulta tedioso el combo de base/corrector/sombra/máscara de pestañas/polvo volátil/zzzzzz pero lo necesito ya que el paso del tiempo y a veces el poco descanso no son muy amables con mi rostro.
En otro país la rutina se repite y por eso recopilé algunos de mis aliados infalibles y necesarios. Puedo olvidarme de alguna que otra cosa pero todos estos productos deben sellar su pasaporte en Migraciones.

Cremas para el cuerpo. Llevo años usando Good-bye Celulitis de Nivea y aunque no cumple del todo con su nombre, lo que adoro de este gel/crema es lo suave que deja la piel. Además se siente refrescante y por eso la elijo hace tanto tiempo.
La crema Dior Svelte promete varias cosas como hidratación, tonicidad y tersura en la piel pero llevo usándola un par de meses, alternando con la Nivea, así que no puedo hablar de grandes resultados. Lo que sí puedo afirmar es que se siente fantástico en la piel por lo que no dudaría en volver a comprarla.
Todas sabemos que las cremas no hacen magia por eso pedimos, como mínimo, que la piel se sienta y se note mejor de como estaba sin usar nada. A mi me basta eso, ¿y a ustedes?

Cremas para el rostro. En este último viaje sufrí mucho la sequedad en el rostro: lo sentía tirante y la piel se veía "cansada". Busqué ayuda en ustedes a través de Instagram y el veredicto final (y más simple) fue que tenía que comprar agua termal así que me compré una de Avene en tamaño pocket. La verdad es que me salvó en el último tramo del viaje porque, para el día, había llevado una de Nivea que no ayudó demasiado. Para la noche me manejé perfecto con la bien llamada Creme Precieuse de L'Occitane ya que le aporta suavidad al rostro buscando afinar líneas de expresión, rellenar arrugas y darle firmeza a la piel.
Al llegar a casa luego de las vacaciones me encontré con un presente de Biotherm que habría sido la solución a todos mis problemas ya que es pura hidratación. La combinación del aroma y la textura en gel da la sensación de que estamos metiendo la cabeza en una pileta. Empecé a usar Acquasource Everplump a la mañana, antes del maquillaje, pero no me resultó muy bien (el calor y el maquillaje son nocivos para mi piel) así que la pasé a la noche y no me puedo quejar.

Por alguna razón, tanto en casa como en el viaje siempre tengo los labios secos (en mayor o menor medida según la época del año). Vivo usando manteca de cacao aunque los resultados son momentáneos. En Kiko de Barcelona compré un labial que es exfoliante. No tiene color, se aplica igual que un labial y exfolia suavemente sin lastimar. Se puede retirar luego de algunos minutos pero yo me lo dejo porque los "gránulos" (!) desaparecen y queda igual que una manteca de cacao.
Se llama Lip Scrub y cuesta menos de 6 euros.

Otro hallazgo en Kiko que asumo usaré por siempre. Se trata de una CC Cream pero con consistencia tipo espuma (los detalles técnicos claramente no son lo mío) que en contacto con la piel se esparce rápidamente dando un efecto matificante al rostro, como si nos pusiéramos un filtro de Instagram. Me parece perfecta para esos días de poco descanso, con los poros más notorios, ya que unifica la textura de la piel. Cuesta menos de 20 euros.

Terminando con Kiko, otro aliado eterno en la cartera o en el bolso de mano: un labial. Tengo un montón pero pocos favoritos y uno de ellos es este que tiene un color un poco más caramelo que lo que muestra la foto (imposible sacarle una foto decente, lo siento). Los labiales de esta marca son super cremosos así que es difícil no enamorarse de ellos.
En el portacosméticos de mi cartera, allí donde habitan aspirinas, alfileres de gancho, hebillas, maquillaje y tantas otras cosas que las mujeres necesitamos o por las dudas llevamos, tengo a menos 4 labiales. Imposible salir con uno solo de casa 😂

Creo que este es EL corrector de ojeras que todas debemos tener. Lo conocí en 2013 y nunca más lo cambié aunque el único "pero" es que acá no se vende así que cada vez que viajo lo compro o lo encargo. Su nombre es Boiing, es de Benefit, y estoy segura que ya se los recomendé antes por lo que soy consistente con mis gustos, jaja!
No sé si coincidimos pero el corrector de ojeras es un obligado en toda rutina de maquillaje, aún en esos días en los que salimos casi a cara lavada. ¿Qué opinan?

Imprescindible: el perfume. Me siento desnuda si no me pongo uno cada día y no es de exagerada: siento que habla de mí tanto como los zapatos o la sonrisa. Al viajar cometo siempre el mismo de error de llevar un par de casa y comprar otro par ni bien piso el Free Shop: termino usando a full los nuevos mientras que los otros se dedican a recorrer países dentro de la valija.
En este último viaje compré dos: el de la foto es el nuevo de Ralph Lauren (Woman) y el otro es un clásico que estaba a muy buen precio (29 dólares): 5th Avenue de Elizabeth Arden. Ambos huelen muy bien pero no pasaron a mi lista de favoritos. Allí siguen peleando por la corona Romance de Ralph Lauren, Very Irresistible de Givenchy y de Armani.
¿Cuáles son sus favoritos?

Y hablando de favoritos este comparte corona con los que les acabo de nombrar. Diego me lo regaló en Londres como regalo de Aniversario (adelantado porque es mañana) ya que fue olerlo y quedar hipnotizada. Les juro que no exagero: esta fragancia es única. Su nombre es Aeternitas y es uno de los 5 perfumes que lanzó Franck Muller, un diseñador de relojes suizo. Aeternitas reúne bergamota, mandarina, canela, jazmín, rosa, haba Tonka, vainilla, Patchouli y Oud, entre otros componentes. Lo compramos en Fortnum & Mason y la vendedora nos contó que el Oud (también conocido como madera de agar) es una joyita entre los perfumistas y destaca mucho en este perfume que es tanto femenino como masculino.

Si tienen la chance de ir a Londres, tanto en Fortnum & Mason como en Harrods, en el sector de perfumes pueden comprar fragancias que están fuera del mercado tradicional y son por demás originales. Los precios no son baratos pero estarán llevando un perfume que por casa probablemente nadie tenga. Un capricho que alguna vez hay que darse.

Este fue el recorrido por mis aliados beauty y me encantaría saber cuáles son los de ustedes porque gracias a la info que me pasan, conozco productos y sumo ideas. ¡Las leo durante el día! ☼

¿Un invierno a precios prohibitivos?

Hermoso abrigo de la nueva colección de Vitamina. Lo pueden comprar por la módica suma de $14000.

¡Buen día a todos! Luego de un largo período de vacaciones de este blog, hoy nos volvemos a encontrar para dar por inaugurado los posteos de 2018. El domingo volví a casa luego de estar dos semanas por Europa (si me siguen en redes sociales estuvieron al tanto de mi recorrido) y finalmente llegó el momento de retomar la rutina con todo. Espero que las pilas y el optimismo me acompañen gran parte del año y si no ya veremos qué inventar para ponerle una sonrisa a cada jornada.

Para mí viajar siempre equivale a compras nuevas. Conforme pasan los años voy reduciendo lo que me traigo ya que el ojo está más afilado y también puedo escaparle a la ansiedad del derrape: prefiero prendas útiles u originales en lugar de grandes cantidades de cosas al divino botón.
Actualmente Europa transita su invierno por lo que fue muy interesante recorrer sus calles con las tendencias que veremos por acá tanto este año como el próximo. Los tres destinos por los que anduve presentan estilos compartidos en lo que a vestir se refiere y por eso me fue fácil enumerar los must have del invierno. Así fue como desfilaron ante mí infinidad de abrigos color camel, botas cortas de charol o similar (en negro y bordó, principalmente), tapados con estampa Príncipe de Gales, boinas de todos los colores, jeans por arriba del tobillo, zapatillas deportivas en looks cuasi formales, poleras, sweaters XL y zapatos con taco chupete.

Es notable como las europeas destacan en invierno pero más que nada porque por estos pagos, cuando el frío llega, parecemos más preocupados por emponcharnos y no olvidar el calor de la frazada que por lucirnos. Allá la historia es otra: las polleras y los vestidos están a la orden del día y las mujeres realmente se ven bellas. Todas ellas, más allá de la edad, las curvas o el estilo personal que adopten. 

Cappio liquida estos abotinados que pueden usarse todo el año. ¿Quieren aprovechar la ganga? Pasaron de $4600 a $4400 y les juro que esta rebaja no es una broma --> click!

Con Diego elaboramos la teoría (!) de que esto es así por dos razones: la primera es muy obvia y es que tienen una calidad de vida distinta. No por algo están en el Primer Mundo y eso se nota no sólo en cómo llevan la ropa (hay un exceso de autoconfianza) sino en los productos que consumen y en las materias primas que se utilizan en la producción. La segunda razón también es obvia pero me da algo de bronca porque con un poco de entusiasmo por parte de la industria local podríamos lograr mejorar un poco. Esto es así: la ropa tiene mejor confección (MUCHO MEJOR) y además hay talles para todo el mundo. ¿Como no se van a ver y sentir bien?

Parece que Cher pecó de exceso de vanguardia. ¿Cuándo pasó a ser similar a Complot?

Igualmente siempre algo se rescata como este tapado a ¡¿$15998?!
Menos mal que no llega a los $16000.

Durante los días que estuve en Barcelona, Madrid y Londres me encontré con las tan aclamadas rebajas posteriores a Año Nuevo. Están vigentes hasta fines de febrero y los descuentos son realmente increíbles. Hablar del 50% es un lugar común para todas las marcas ya que arrancan desde ahí hasta casi el 80% así que imagínense lo poco feliz que me pone la tomada de pelo local y sus carteles de "last chance" o "liquidamos todo". 

Como les decía más arriba no hice estragos al comprar y de hecho me armé varios grupos de fotos con lo que quería conseguir en algunas de las tiendas que me gustan. Una de ellas es Massimo Dutti, una de las marcas tope de gama del Grupo Inditex (también dueños de Zara, como les conté en este post) y allí conseguí un abrigo largo color camel, con 80% de lana, rebajado al 50% y con un precio de 100 euros ($2400). Es decir que este abrigo en plena temporada costaba $4800... ¿lo pueden creer?

Lo usé con camisa o sweater delgado y con temperaturas de 6 grados. Es perfecto.

El abrigo gris lo conseguí en Zara, en su sección más casual llamada TRF. No estaba en liquidación porque, por lo que vi, a mitad de enero sacan una segunda colección invernal que no tiene rebajas en ese momento sino más adelante, cuando la nueva temporada les pisa los talones. En este caso el abrigo tiene sólo 30% de lana y lo pagué 60 euros ($1440); seguramente en unas semanas costará la mitad.


Ambos abrigos en versión lookbook.
¿Qué precio le pondría una marca local a cada uno?

En otro post les voy a mostrar el resto de las compras como unas botas acharoladas de Massimo Dutti o las camisas de Primark (algunas a 4 euros) que son ideales para looks de oficina y que ni necesitan plancha. También, si tienen ganas, les haré un repaso de lo que amé en estas tres ciudades y de algunos de los lugares que no tienen que perderse si es que piensan ir de paseo por allá.

La cuestión antes de terminar es si estamos ante un invierno de precios prohibitivos. ¿Ustedes qué creen? Me gustaría pensar que no, que hay marcas que ofrecen muy buena calidad a precios razonables. Por Instagram me comentaban que uno de los problemas que tenemos es que nos movemos siempre en el shopping y que en Flores y en Once podemos encontrar buenas opciones pero a mí me encantaría poder comprar bien sin tener que investigar todos los puntos de la ciudad.

Me despido con un atisbo de esperanza que encontré en Facebook haciendo scrolling: un abrigo de la nueva colección de Markova a $7460 (caro, lo sé) pero hecho de 100% lana. Comparado a los $14000 de Vitamina hay una diferencia y probablemente cuando lleguen las rebajas lo veremos cerca de los $4000. Algo es algo... creo.

Click para verlo en detalle en la web de la marca

Me voy a la oficina y espero leer sus comentarios a lo largo del día.
¡Que tengan una feliz jornada! ☼