posts

El Rincón del Compulsivo: (la mamá de) Aixa


Esto sí que es expandir un blog. Empezamos la (corta) semana con un nuevo compulsivo compartiendo su experiencia aunque, en esta oportunidad, pasamos las fronteras (!) y nuestro testimonio viene de Aixa, una colega politóloga, cuya mamá tiene cierta tendencia hacia la compulsión. Por ahora no ha hecho efecto en Aixa aunque sí la ha traumado lo suficiente como para que venga a hacer catársis y algo de terapia en este espacio. Pero no me quiero extender mucho más ya que la historia que viene a continuación es tanto original como delirante asi que mejor entramos ya mismo en ella. Eso sí, no obstante esta simpática compulsión, la mamá de Aixa es un encanto porque cuida el andar por la cocina de su hija.

Compulsivo de la fecha: Aixa's Mom.

Objeto de deseo constante: los repasadores.

Lugares frecuentados para saciar esta sed voraz: de tanto andar decidió empezar a hacerlos ella misma: ¡imparangoneable!

En sus palabras: Este relato viene a colación de esta genial idea de Aninka que nos llama a pensar sobre nuestras compulsiones. Yo no tengo un patrón definido en lo que a compras se refiere, pero, sin embargo, se me vino a la mente mi mamá, quien tiene un TOC poco común y que roza lo insano: LA COMPRA DE REPASADORES.Sorpresivamente, al abrir esa Caja de Pandora, encuentro 7 (SIETE!) packs de repasadores, a razón de 3 por cada uno. Y como las matemáticas son exactas, llegamos a la totalidad de 21 (VEINTIUN!!!) repasadores. Con total cara de asombro, me dirijo a mi madre con la pregunta “¿Por qué tamaña cantidad?”. Nótese, viviría yo sola. 21 repasadores para una sola persona. Eran muy chic, de los más variados colores, diseños y texturas. 
Sí, así como lo leen. No sé si es un trauma que acarrea de pequeña o cual es su origen, pero lo cierto es que mi mamá no puede dejar de comprar repasadores. Paso a contarles.

Soy del interior de la Pcia. De Buenos Aires, y como todo adolescente que termina la secundaria, debí mudarme a Capital a estudiar. Al momento de comenzar con el proceso de traslado de los bártulos desde mi pequeño pueblo distante 450km de la gran ciudad, me percaté que en una caja había una serie de elementos de cocina que quise revisar.

Los pocos que quedan del "Clan de los 21"
Es allí cuando descubro su obsesión, dado que argumenta que prácticamente una persona no puede vivir sin repasadores, menos aún si están sucios y peor si uno osa tener alguno medio rotito o descuidado. Entonces, de esta manera, teniendo 21 a mi disposición, gozaría de felicidad plena en la cocina (?). Inclusive me dijo que algunos los tenía guardados desde que se casó, con el objetivo de que los usemos mi hermana y yo cuando nos fuésemos a estudiar, y estaba muy entusiasmada porque luego de tanto esperar, ese ansiado momento había llegado!
Con el pasar del tiempo, encuentro que hay ciertas manías que se derivan de su compulsión por la compra de los repasadores (aclaración: cuando me volvía al pueblo de vacaciones, me percataba que en mi casa aparecían nuevos y nuevos ejemplares de estos repasadores). Como decía, descubro en mi mamá manías que derivaban de su compulsión por los repasadores: primero y principal, que los LAVA A MANO!! Sí, “lavalos a mano y con jabón blanco, porque el lavarropas no le quita la suciedad”. A lo cual respondí “NO WAY!” Para mí, el lavarropas, el avión y el aire acondicionado son los 3 mejores inventos de la humanidad.

Por otro lado, un día apareció con nuevos repasadores, pero esta vez, con un valor agregado: ella misma los había hecho. Compro la tela de repasador por metro y se dedico a cortarlos y coserlos y repartió repasadores por doquier a amigos, vecinos, parientes, etc. A raíz de esta acción, obviamente se ligó las cargadas de todo el mundo, que pensó “Esta mina está del tomate!”. Yo, obvio, ligué unos cuantos.

Repasadores caseros
 Claramente luego de 8 años de ya estar radicada en Capital algunos perecieron y se fueron al cielo de los repasadores habiendo cumplido su misión con creces, mientras los que quedan están un poco baqueteados.

Si alguna vez tengo más de 100 compulsivos, éste relato tiene que estar en el Top Ten. Me reí mucho al recibir las palabras de Aixa y me imaginé a su mamá haciéndole entrega de repasadores extra por si en su casa había pocos.
Siempre hablamos de compulsiones que se vinculan a la moda por lo que poder meternos en otro rubro es un privilegio cuyo mérito es de Aixa y su mamá.
Particularmente en casa debo tener 2 repasadores, uno más feo que el otro porque no le doy mucha importancia salvo que estén limpios. Quizás sea un detalle a tener en cuenta... y ya que hablamos de ofertas en este espacio, vamos a prestarle más atención a los vendedores ambulantes que nos ofrecen 4 repasadores a $10.

¿Cómo está la cocina de ustedes?

El martes tienen cita segura en este blog: ¡hay suculento sorteo!

Con estas mañanas más frescas y ese aire puro tan típico del otoño, imposible no tener un lunes feliz: ¡sonrían!

22 comentarios:

  1. jajaj gracias Ani!!! Me muero de ansias de ver los comentarios de tus lectores ante semejante compulsión! Besos

    ResponderEliminar
  2. La re banco a la mama de Aixa! Yo tambien los lavo a mano, con jabon blanco y cada tanto remojo en lavandina... nada mas asqueroso que un repasador sucio!
    *M me dice que son solo trapos, que los tire... y los usa para limpiar de todo, yo soy por papel de cocina - sorry ambientalistas - y el arranca con el tema de la tala de arboles y demas...

    Como vez, no es cualquier tema este!

    Besotes!

    ResponderEliminar
  3. Me muero!!! Yo tengo algunos (siempre regalo de mi madre o comprados para ayudar a algun vendedor ambulante)y puedo distinguir con sólo mirarlos si me van a servir o son de adorno... detesto los que no secan y desparraman el liquido sin absover, ja!
    Buenísimo el post, saludos a Aixa, su mamá y a vos.
    Besitos:>

    ResponderEliminar
  4. vaya compulsión!!!!... mira que yo soy de comprar cosas raras compulsivamente pero repasadores nunca se me habia ocurrido....

    besos!

    ResponderEliminar
  5. aaahhh!!! debe ser pariente de mi mamá!!! jajajaja!!! nunca compré un repasador desde que me mudé pq mi mami tiene como 2 o 3 (si, ella compra siempre por las dudas...)con el mismo motivo. Todos en perfecto estado y blanquísimos que dan rabia!!!
    Eso si, es todo un proceso: primero se los remoja en lavandina, luego se les hace un lavado a mano con jabón blanco abundante y luego se los seca a plenos sol porque el susodicho blanquea y desinfecta. Qué tul?
    Beso y mañana vuelvo a por el sorteo.

    ResponderEliminar
  6. hahahahahahah buenisima compulsion..tengo alguno que podria regalar a ella...besos

    ResponderEliminar
  7. jajaja que compulsión rara!!! A mi mamá le gusta tener siempre repasadores limpios y cuando estan feos lOS TIRA! Pero siempre tiene 3 o 4 dando vueltas (y uno impecable escondido para cuando vienen visitas).
    Una genia igual. Los repasadores hacen a las cocinas mas divertidas

    ResponderEliminar
  8. Hola Anika!
    que compulsión rara jajajja la de la mamá de Aixa! La verdad es que leo siempre tu blog, me gusta mucho, me divierten tus comentarios y no me pierdo tus "rincon del compulsivo" que algun día tal vez me anime a contarte sobre mis compulsividad ja!si bien no comento mucho por aqui si te leo todos los días.
    besos
    Ale

    ResponderEliminar
  9. Hola Anin! Me reí mucho con esta compulsión. Una genia la mamá de Aixa, que comenzó a hacerlos ella misma!. (Aún) no vivo sola, así que la cocina esta a cargo de mi mamá, que la tiene impecable, con un cajón entero dedicado a los repasadores jaja

    Besotes!

    ResponderEliminar
  10. jajajaaj genial! Es verdad que hay que lavarlos a mano... yo a veces hago esa locura con agua biennnn caliente, quedan perfectos, no es lo mismo que el lavarropas jajaj pero bueno... el tiempo vale mas que un repasador radiante la mayoria de las veces!
    Besos Aninka! muy divertida esta seccion :D

    ResponderEliminar
  11. Polilla7818/4/11 12:41

    ja, que grande!, la verdad es que si lo pienso un poco no se si me considero una compulsiva de repasadores, pero que me gusta verlos como nuevitos eso si lo comparto, ya cuando están medios machucados o manchados quedan archivados en los cajones de la cocina. Así que adhiero a la compulsividad de la madre de Aixa, es una linda manera de vestir la cocina y más si consideramos que son de mucha utilidad, algunos de diseños muy lindos y suelen arruinarse muy pronto.
    Me encantó y por lo que cuenta hasta podría venderlos!, no lo pensó?
    Besos
    Pau

    ResponderEliminar
  12. Que post tan gracioso! Tengo pocos repasadores, no estan en muy buen estado y es verdad que no quedan del todo bien con el lavarropas.... pero me niego a la varlos a mano!

    ResponderEliminar
  13. Que grande la mama de Aixa, y que amor guardo los repasadores desde el casamiento para cuando las hijas sean grandes, mori de amor haaaaaaaaaaaa
    Como siemrpe me sorprenden las compulsiones de los lectores jejeje
    Besos

    ResponderEliminar
  14. Justo ayer estaba pensando..."Me hacen falta unos repasadores nuevos" lo juro!!! jajajaa. No esta para nada mal tener muchos porq se pierden, ensucian, queman, rompen, etc. Muy bien por la señora!
    Te leo siempre pero nunca comento :) hoy me pareció oportuno!
    Besos!
    Anita

    ResponderEliminar
  15. Genial esta compulsión! muy divertido el relato!!

    ResponderEliminar
  16. Me parece que le voy a decir que ahora que es jubilada se ponga a vender repasadores en la calle jajaj!! Besos a todos y gracias por la onda!

    ResponderEliminar
  17. Me diverti muchisimo con el relato :)

    Yo los lavo a mano, pero porque me da asco meterlos al lavarropas (no por cuidarlos en gral los remojo en lejia).
    Creo que si analizo a mi mama encuentro algunos TOC de este estilo asi de raros tambien

    Besos Anin!

    ResponderEliminar
  18. A mi madre le pasa igual.!! =) tiene un cajon lleno, luegooo se pone y los remoja a la hora de lavarlos.! Y el tendederoo es una gran fila de coloridos repasadores.! =) Muy lindo el post saluditos y a disfrutar la semana corta

    ResponderEliminar
  19. Qué lindo relato!!!
    Uh, yo debería juntarme un poco con la mamá de Aixa, a ver si se me pega un poquito de su compulsión... ¡¡¡Mis repasadores son un desastre!!!
    Vilda

    ResponderEliminar
  20. jjajajajaj q geniaaal coleccionar repasadores...! hay q amar la cocina para eso... los q tengo estan mas q baqueteados... asi q no me vendria mal un pack de 4 x 10 p. jaja
    q andes biennn
    bessos
    dan,

    ResponderEliminar
  21. Me encantaron los repasadores! LLevo fortunas invertidas, no sé porque pero los destroso! Ja!
    Besos

    ResponderEliminar
  22. ¿Acaso no es genial esta compulsión? La adoré y más todavía porque hay una encantadora mamá de fondo y eso le suma mucho a este blog ;)
    Luego de leer sus comentarios siento un poco de verguneza: mis repasadores son horrendos. Jamás se me ocurriría ponerlos en remojo o mimarlos como algunos de ustedes hacen. Vienen limpios del lavadero y listo.
    Gracias a los nuevos "comentaristas": es lindo llenarse de palabras que salen del anonimato.
    Besos a todos!

    ResponderEliminar

Compulsión de comentarios